Jesús F. Manzano: «A veces me siento un intruso»

· 15 de enero, 2018

Jesús F. Manzano es actor (Cía. Teatro Instantáneo); monologuista de éxito en teatros, teles y otros garitos; y músico creador de microcanciones. ¡Ah!, y todo un señor arquitecto técnico.

Empecemos por la pregunta de rigor en la sección de Urban «En el bolso». ¿Qué lleva siempre en el bolso?
Bolso… de bandolera. Llevo un par de discos, por si me encuentro con alguien al que tenga que regalarlos. Y agua. Y nueces. También algo de chocolate. Y libreta y boli, para apuntar lo que gasto en nueces.

Los cómicos que conozco son gente seria y tienen mucho sentido común. ¿Me va a dar usted la entrevista…?
Espero que no, pero la verdad es que mi carácter es ese, el de gente seria y con sentido común.

Vaya… Va a salir su segundo disco de microcanciones. El primero se titulaba Microcanciones, ¿y este?
Este me lo he currado bastante. Se titula Microcanciones 2.

Habrá terminado agotado de pensar…
Mucho. De hecho, también le di vueltas a que fuera Más microcanciones. Lo importante es que salga la palabra microcanción, porque no sé si esto lo ha hecho alguien más.

¿Qué es más importante en una microcanción, la letra o la música?
En este caso he cuidado más la música. Ambas cosas, pero he procurado que la música también aportara algo. De hecho, me han ayudado algunos músicos.

¿Julio Iglesias entre ellos?
No, no. Músicos de nivel. José Oviaño y Lino Oviaño.

¿Usted qué es en realidad: actor, cómico, actor cómico…?
¡Puf! Lo que me da de comer es la comedia: los monólogos y el teatro cómico. Así que yo creo que soy más cómico que actor. Pero empecé en esto con la compañía Teatro Instantáneo. Llevo catorce años haciendo teatro cómico y ocho haciendo monólogos, pero es verdad que lo que me da de comer más son los monólogos.

Al menos no anda con tapujos y se autodefine por lo que le da pasta. Loable.
Sí, pero a mí lo que me gustaría de verdad es ser futbolista. Al final, claro, de comer te da la profesión, no la vocación. Yo de vocación soy futbolista, guitarrista y cómico, por ese orden.

Ya que ha mencionado su compañía, ¿a usted no le da vergüenza reventar teatros mientras otros intentan colocar Ionescos y Calderones?
Pues sí. Vergüenza, pena… A veces me siento un intruso, es verdad. Hay gente muy profesional, haciendo teatro muy bueno, y, sin embargo, la gente viene a vernos a nosotros…

¿Que no son ni profesionales ni buenos…?
Claro, claro. Vienen una vez, pero la primera… Sí, en serio, eso me duele profundamente. Hay gente currando mucho, a la que le cuesta lo indecible llenar un teatro.

En su página web, donde también vende los discos, anuncia su próxima actuación destacada (el día 19, en el Talía). ¿Las que no son destacadas son de relleno?
¡A ver cómo explico yo esto para que no se enfaden los de los garitos! A mí me contratan muchas salas pequeñitas para hacer monólogos, y, bueno, ahí actúas para un público reducido, con un caché reducido… Así que, para mí, las destacadas son las que hago en teatros medianos o grandes.

Coherente con el criterio para autodefinirse profesionalmente. Un tipo desinteresado…
Bueno, hay que tener en cuenta que yo estudié una carrera técnica y tengo el cerebro estructurado para hacer caja.

Ya que estamos en estas fechas, ¿se puede saber qué le han traído los Reyes Magos de Oriente? O las Magas, tanto monta…
Nada especial, ropa y cosas así.

Mala suerte. ¿Qué había pedido usted?
¡Ah, mira, sí! También me han traído un tocadiscos, cosa que no me esperaba en absoluto y que me ha servido para recuperar los vinilos de la familia y escucharlos durante estas Navidades. Esto me ha hecho mucha ilusión. Aunque también he visto que los vinilos están muy caros.

Una original ahora. ¿El humor, según Manzano, tiene límites?
Sí, claro que los tiene, pero cada uno se pone los suyos. El mío es el de no hacerle daño a nadie. Pero también es verdad que la gente se ofende por todo, y ya en ese caso, no sé cómo decirlo de forma suave, me suda la…

Y la última, que tampoco le habrán hecho nunca. ¿Qué es el humor para usted?
Esa no me la esperaba, de verdad. Para mí el humor es una tabla de salvación. Lo único que nos puede salvar en esta vida es el amor y el humor.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


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