Daniela Vega: “Mi cuerpo está preparado para hacer cualquier tipo de personaje”

· 16 de octubre, 2017

Fotografía: Martín D. Varela


La cantante y actriz transexual chilena Daniela Vega acaba de saltar a los medios internacionales por su interpretación de un personaje, también transexual, en la coproducción hispano-chilena Una mujer fantástica, que competirá en los Óscars de Hollywood y en los Premios Goya.

Daniela Vega habla para Urban desde la ciudad de Valdivia, al sur de Chile, su país natal. Acaba de regresar de Londres, y más concretamente del London Film Festival, donde ha presentado Una mujer fantástica, su segundo largometraje como actriz, y película que le está suponiendo un tremendo y merecido espaldarazo internacional. La cinta de Sebastián Lelio, que se pudo ver antes en la Berlinale (Daniela Vega era clara favorita a un Oso de Plata a la mejor actriz que finalmente se llevó su colega surcoreana Kim Min-hee) y en el Festival de San Sebastián, es también la elegida para representar a su país en los Oscar de Hollywood y en la próxima edición de los Premios Goya. Una mujer fantástica, estrenada este viernes, 13 de octubre, en los cines españoles, cuenta cómo se trunca una historia de amor entre un hombre maduro, Orlando (interpretado por Francisco Reyes) y una mujer transexual mucho más joven (Marina, papel que interpreta Daniela Vega, protagonista absoluta de la película), quien a partir de ese momento se enfrentará, con delicadeza y determinación, a la incomprensión, la crueldad y el rechazo de la familia de su pareja, que ha fallecido repentinamente, y de la sociedad chilena en general.

Su película cuenta el irremediable final de una historia de amor protagonizada por un hombre maduro y una mujer transexual, entre los que hay una notable diferencia de edad. Pero entre esas varias cuestiones, para muchos espectadores adquiere mucho más protagonismo la identidad sexual. ¿Simple señal del poder del sexo, o de la vigencia de una cuestión por resolver?
La historia que cuenta la película, desde luego, va más mucho allá de la relación carnal, o sexual, entre Marina y Orlando. Es una historia de amor. Una historia de amor iluminada con muchos colores, que llega mucho más allá de dos cuerpos que están interactuando sexualmente. Lo que ocurre es que, efectivamente, la sexualidad humana está resguardada en una moralidad que no nos permite entendernos a nosotros mismos, cuestionarnos qué es lo que nos pasa cuando nos enfrentamos a la sexuación, es decir, al proceso de la sexuación cuando las personas somos pequeñas o estamos creciendo. En esas etapas se nos llena de temores y de barreras sobre lo que nos gusta y no nos gusta, sobre lo que quisiéramos en el futuro de nuestra sexualidad…

¿Por qué cree que, en general, casi todas las sociedades, y no solo las de tradición judeocristiana, se oponen frontalmente a la vida plena de la libertad sexual?
Yo creo que, efectivamente, la religión produce el cerramiento de la vida sexual de las personas. Y me parece muy interesante que, a pesar de que eso sea así, el sexo en la Biblia, como se ve a través, por ejemplo, de María Magdalena, no solo era algo físico, sino también simbólico. El sexo únicamente valía para los hombres, que tenían a las mujeres como herramienta sexual. Y eso me hace pensar que, en el fondo, el sexo finalmente está muy libre, muy en la esquina de cualquier calle, al contrario que en la Academia. El conocimiento se guarda dentro de edificios, está codificado en libros que debes saber leer para poder entender. En cambio el sexo no, el sexo es una cosa superasí, a la rápida.

¿Cuál es la situación de la libertad sexual, y específicamente de los transexuales, en Chile, su país?
Yo esta pregunta se la devuelvo siempre a los periodistas: ¿Cuánta gente trans trabaja en el medio para el que me estás entrevistando? Creo que poca o ninguna. Bueno, pues lo mismo pasa en Chile.

Tanto en esta película, como en La visita (su anterior y primer título de ficción), o en el videoclip María, de Manuel García, interpreta usted a un personaje transexual. ¿Cree que su condición la marcará profesionalmente de cara al futuro? ¿Por dónde querría que discurra su carrera a partir de ahora?
No, no creo que me condicione. Mi cuerpo está disponible para interpretar cualquier tipo de personaje y yo estoy muy feliz de seguir trabajando.

No sé si estará de acuerdo, pero creo que, al hacer esta película, la contribución de su compañero Francisco Reyes a la causa de la comprensión y la aceptación de las distintas identidades sexuales con normalidad es encomiable. ¿Fue el primer actor elegido para el papel o hubo algún rechazo previo?
Respecto de si fue el primer actor elegido para el papel, la verdad es que no lo sé, es una pregunta para el director.

¿Una mujer fantástica es una bella película de amor, pero encierra también una enorme carga política. ¿Qué espera usted de ella en cuanto a su repercusión en la sociedad chilena?
Lo que espero es que sea vista por mucha gente y que todas las personas puedan cuestionarse esos espacios de moral, esos espacios de libertad que tenemos en la vida y que anteriormente han sido muy poco cuestionados.

En la película tiene usted también la oportunidad de cantar, de exhibir su faceta de cantante lírica. ¿Cómo se desarrolla profesionalmente esa vertiente artística suya, está decidida a compaginarla con la actuación?
Hace muchos años que canto. Soy cantante antes que actriz, de manera que para mí ha sido un proceso bastante natural y holgado.

Partía usted como favorita para el Oso de Plata en Berlín, pero finalmente se fue de sin él del certamen alemán. ¿Qué tal ha encajado el veredicto del jurado?
La verdad es que yo voy a los festivales de cine a pasármelo muy bien, a mostrar mi película, a ver otras películas, a conocer gente nueva y a hablar sobre cine. Los premios son una cosa que acompañan a los festivales, pero no son su objetivo.

¿Tiene depositadas muchas esperanzas en los Oscars de Hollywood y en los Goya?
Tengo depositada esperanza en la vida. Creo que la vida es un camino que se recorre y nos sorprende cada día.

¿Tiene ya en marcha algún nuevo proyecto profesional?
Sí, tengo, pero por ahora me los voy a reservar, porque las cosas se cuentan cuando están listas.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


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