Sergio Villanueva: “Querría unir de nuevo a los artistas españoles con el público”

· 25 de septiembre, 2017

Se dice pronto, pero de aquí a enero de 2018 el polifacético Sergio Villanueva estrena su largometraje Los comensales (premiado en Málaga), interpreta a Chicho Ibáñez Serrador en la serie El Ministerio del Tiempo, tiene en marcha una obra de teatro en Argentina (vendrá a España en enero de 2018) y prepara otra para estrenarla en la Sala Inestable. Por si todo esto fuera poco, Villanueva está a punto de publicar un nuevo libro, sobre el actor Juan Luis Galiardo.

Los comensales, la película valenciana que se hizo este año con la Biznaga de plata premio del público en el Festival de Málaga (Sección Zonazine), se pone por fin al alcance del público. Así nos lo confirma su realizador, un Sergio Villanueva que además nos habla del resto de las novedades que se están produciendo en su actividad como dramaturgo, director teatral, actor y escritor. Habrá que ir, por lo tanto, por partes, empezando por la película mencionada, un original debut de Villanueva como director de largometrajes con la participación de Silvia Abascal, Juan Diego Botto, Denise Despeyroux, Quique Fernández y Sergio Pérez-Mencheta.

¿Cuándo y dónde se podrá ver Los comensales?
La película se vio el día 21 en cines de Madrid y otras ciudades, con coloquio posterior. Este jueves, día 28, se proyectará en València, donde estaremos presentes yo mismo y, en principio, Juan Diego Botto participando en la presentación y la charla. En salas comerciales y plataformas de internet (Filmin y Movistar+) se puede ver la película desde el pasado viernes, día 22, cuando también se lanzó el DVD.

Juan Diego Botto y Silvia Abascal.

¿Cómo ha sido el camino de la película desde Málaga hasta ahora?
El recorrido ha sido mucho más espectacular de lo que nos podíamos imaginar. Y digo esto porque en principio la idea era irse de bolos con ella, como si de una obra de teatro se tratara, para hacer proyecciones y charlas. Pero el hecho de que nos dieran el premio en Málaga cambió las cosas y empezamos con un periplo nacional e internacional que ha sido un auténtico regalo. De todos modos, el proyecto de viajar con la película se mantiene en pie.

Los comensales no es una película al uso. Cuenta la reunión de una escritora, un director y cuatro actores alrededor de una comida al aire libre con la idea de hablar de un proyecto teatral, aunque todo acaba derivando en una conversación sobre ellos mismos, sobre sus vidas y sus preocupaciones. ¿Por qué este argumento?
La película surge a partir de una pregunta, como otras tantas historias que uno se plantea: ¿Qué ha pasado en este país para que espectadores y creadores estemos tan divididos, a qué se debe esta fractura? Bueno, en realidad todos nos podemos imaginar las causas, pero yo quería hacer algo para facilitar de nuevo la unión entre nosotros. Y como mediterráneo que soy pensé que nada mejor que sentarse alrededor de una comida, concretamente de una paella. Porque una de las cosas que más me han seducido para mantenerme en este oficio, a veces más que el propio proceso creativo, han sido las reuniones, las tertulias alrededor de una comida o de un café. Por eso quería que la gente conociera la esencia de los creadores en esas situaciones cotidianas, sentarla de algún modo con ellos a la mesa y acercarla, para que comprobara que somos gente normal, con los mismos miedos, con las mismas dudas que tiene cualquiera.

¿Cree que ha dado resultado?
Si lo miramos desde un punto de vista digamos que poético, sin duda. Pero la realidad práctica es que seguimos en un momento muy muy complicado. Uno ha lanzado con la película una reflexión, pero, evidentemente, no es ninguna cura. La película ha tenido un viaje por festivales muy satisfactorio, y ahora esperamos que, a través de las salas y de las plataformas, la gente pueda ver cómo somos en realidad los que nos dedicamos a contarles historias.

Pero todo cambia vertiginosamente: el público, la forma de ver el cine…
Sí, y por eso tenía la necesidad de crear algo como esta película, que permitiera volver a sentir la sensación de disfrute e incluso de olvido del tiempo. Lo permitía una comida entre conocidos, de manera que generase, como se ha generado, lo que yo llamo una película de afectos especiales.

Sergio Peris-Mencheta y Juan Diego Botto.

¿Trabajaron sobre un guion?
Había guion en cuanto que estructura. Cinco momentos, desde el aperitivo hasta el café, con sus temas de conversación. Pero a partir de ahí la espontaneidad fue total. Solo se hizo una toma. Yo decía acción y solo parábamos cuando se agotaba la batería.

Uno de los éxitos colaterales de Los comensales es que le abrió a usted la puerta a una colaboración teatral en Argentina…
Sí, el 7 de septiembre se estrenó por primera vez un texto teatral mío en Buenos Aires, De tiburones y otras rémoras, sobre la estafa de las preferentes. Todo un subidón. Lo hace la compañía El Vacío Fértil, a los que conocí cuando fui con Los comensales al festival de Pinamar [Pantalla Pinamar]. La obra vendrá a España en enero.

Tampoco se para como actor, en este caso de televisión, porque participa en la nueva temporada de la serie El Ministerio del Tiempo… ¿Ya podemos saber algo sobre su personaje?
Pues sí, ya lo puedo decir precisamente porque aparezco en el tráiler de la nueva temporada. Interpreto a Chicho Ibáñez Serrador, lo cual es otro subidón porque es un personaje absolutamente entrañable, que me permitió conectar con la infancia, con mis abuelos… En ese capítulo, los agentes del Ministerio van a ver si consiguen que un programa de televisión titulado Historias para no dormir se puede emitir… Me lo he pasado pipa haciéndolo.

Pues quién lo diría, pero todavía queda otra cosa de Sergio Villanueva, ahora como director teatral: Donde los viejos no andan.
Efectivamente. Es un texto que dirijo yo y que estrenaremos el 3 de noviembre en la Sala Inestable de València. Es una pieza familiar…, yo lo llamo un sainete cuántico, porque es una cosa muy curiosa. A partir de un taller de creación colectiva, hemos derivado hasta el asunto de los hijos, que somos como cuervos cuando aprieta la economía y hay algo con lo que contar, en este caso una casa del barrio del Cabanyal. La obra también encierra una especie de homenaje a la ciencia ficción. Trabajo con una nueva generación de actores que se han unido a mi locura porque han sido mis alumnos. Un viaje al modo de las nuevas dramaturgias argentinas, sin texto escrito, investigando sobre un tema sin una meta definida. Después quiero publicar el texto y que lo hagan en Argentina, porque me hace mucha ilusión que se hable del Cabanyal con acento de allá.

Es usted una caja de sorpresas, así que ¿algo que añadir?
Pues sí, que publico un libro. En Cinema Jove ya hicimos una presentación, pero ahora va de verdad. Es un homenaje a Juan Luis Galiardo, con el que me unió una amistad muy especial. Son conversaciones póstumas con él y se titula Quiero decirte… La editorial es El Búho de Minerva y saldrá en octubre. Estoy muy contento, porque yo quería dejar una especie de legado de aquella forma de entender el oficio que tenían actores tan luchadores como lo fue Juan Luis Galiardo.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN.
Licenciado en Geografía e Historia.
Máster en Comunicación y Periodismo.
En “Levante-EMV” desde 1984.
Ex-jefe de edición de “La Cartelera”.


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