Manuel Baqueiro: “Para amar de verdad, antes hay que quererse a uno mismo”

· 18 de septiembre, 2017

Fotografía: David Ruiz


El popular Manuel Baqueiro llega al teatro Olympia con El cíclope y otras rarezas de amor, una obra escrita y dirigida por Ignasi Vidal. Inspirado en Rayuela, de Cortázar, el montaje expone varias historias cruzadas con el miedo al amor como trasfondo.

Manuel Baqueiro encuentra un hueco para los lectores de Urban entre la grabación de la longeva serie televisiva Amar es para siempre y la función en los Teatros del Canal, donde representa El cíclope y otras rarezas de amor, una obra escrita y dirigida por Ignasi Vidal, y en la que comparte escenario con Eva Isanta, Daniel Freire, Sara Rivero y Celia Vioque. La de este domingo, día 17, será su última salida al escenario madrileño, a la espera de la inminente llegada a València del montaje, estrenado en un Centro Niemeyer de Avilés lleno a rebosar en pleno agosto. La obra estará en el Teatro Olympia solamente cuatro días, del 21 al 24 de septiembre.

Ignasi Vidal se inspiró en Rayuela, de Julio Cortázar, para escribir El cíclope y otras rarezas de amor. Más concretamente, en el famoso capítulo 7 de esa encumbrada novela, que encierra la que muchos consideran la más bella descripción de un beso jamás escrita en las letras castellanas: “(…) Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios…”. El cíclope y otras rarezas de amor. “Una historia en la que el amor no es lo que parece ni lo que nos han contado. Porque tiene mil caras”, escribe su autor.

Ignasi Vidal ha dicho que tenía a dos actores claros en su cabeza a la hora de confeccionar el reparto, y uno de ellos era usted.
Sí, y me honra mucho. Yo estaba trabajando con él en El plan (de hecho, todavía nos quedan algunos bolos por ahí con esa obra estupenda) y ya me empezó a hablar de El cíclope…. Me decía que me veía para uno de los personajes, me pasó el texto y, bueno, yo creo que un director que va a implicarse en un proceso creativo lo que quiere ante todo es contar con actores que puedan darle lo que quiere y con los que tenga buen rollo. Ignasi y yo conectamos muy bien. Tenemos aficiones comunes: somos lectores compulsivos, amantes de Bruce Springsteen, tenemos una idea del teatro bastante similiar… Total, que tenemos muy buen rollo, él me veía para este personaje y yo encantado, porque, repito, me honra mucho que piense en mí, pero sobre todo porque me enamoré del texto.

Ya que ha mencionado a The Boss, ¿usted le da a la guitarra, no?
Sí, bueno, un poquillo… La tengo un poco abandonada. Antes en la serie teníamos un grupillo y todo, y cuando salíamos del plató nos íbamos a ensayar un poco, pero ahora la verdad es que… Este año estuvimos tocando ahí unos temas con Nancho Novo, que tiene su grupo también, la tengo abandonada por falta de tiempo. Tengo una guitarra en el camerino y de vez en cuando me quito el gusanillo y me relajo tocando algunos temas, pero ya. Ignasi Vidal sí que toca muy bien.

Vamos a Pedro, su personaje en El cíclope… Está casado con Marta, papel que interpreta Eva Isanta.
Sí, un tipo insatisfecho, ansioso, que siempre quiere más, tenga lo que tenga. Se debate entre un amor no satisfecho, una posibilidad de amor que tuvo con una chica de la que siempre estuvo pillado [Amanda, el personaje de Celia Vioque]. Ante la posibilidad de un encuentro furtivo con Amanda, se descadenan una serie de tensiones en la pareja, que luego verá cómo se desarrollan los espectadores del Olympia. Pero, como te digo, es uno de esos tipos ansiosos, que todo lo quieren, y que al final no sabe ni cómo ser feliz porque no se mira dentro. Reflexiona un poco sobre lo que es capaz de hacer y lo que no es capaz de hacer por amor, que es una de las grandes preguntas que nos tenemos que hacer todos.

Hemos mencionado ya a tres personajes de un total de cinco, cuyas vidas se entrecruzan en la obra con el amor como motivo de fondo, pero sobre todo con el amor como miedo…
Sí, efectivamente. En la obra se tratan muchas cosas: parejas insatisfechas, malos tratos, el amor como compromiso o como amistad, el amor juvenil, la búsqueda de la pasión… Se habla de las distintas formas o posibilidades de amar, y, claro ese es un abanico muy amplio, de manera que el público verá como las ocho historias que componen la función se van entrelazando sorprendentemente, a la vez que se entrelazan las distintas maneras de entender el amor.

El título, El cíclope y otras rarezas de amor, alude al capítulo 7 de Rayuela. ¿Es pretexto inicial o hay conexión directa con la novela?
Todo empieza con esa descripción tan bonita que Cortázar hace del beso. A partir de ahí, hay una escenografía basada en la rayuela, con tablones donde nosotros vamos escribiendo y dibujando las distintas escenas. Se deja mucho a la imaginación del espectador y a nuestra creación del espacio por medio de miradas, de gestos, de movimientos, a lo que se añade la música, una ambientación sonora estupenda. Con esos elementos te vas imaginando. No es un decorado al uso, es una escenografía arriesgada, que además exige mucha precisión por parte de los actores a la hora de componer las escenas. De manera que estamos todo el tiempo en el escenario, o bien construyendo un decorado o bien actuando directamente.

En relación con esa construcción del espacio escénico, también han trabajado ustedes un taller de movimiento con Amaya Galeote, algo que no es tan habitual.
Sí, es algo muy especial. Yo no había trabajado antes con Amaya y es fascinante su trabajo. Al menos en mi caso, ha sacado de donde yo ni sospechaba que podía sacar. Porque la obra exige coreografía, mucho cuerpo, mucho movimiento, para aportar la potencia visual que también tiene la obra.

Una de las grandes preguntas de la obra: ¿Qué es el amor?
Gran pregunta, sí. Va a sonar a tópico, pero yo creo que para amar de verdad antes hay que quererse a uno mismo. La clave para estar a gusto con los demás es buscar dentro de ti, para poder estar antes a gusto contigo mismo y, a partir de ahí, amar, o, al menos, ver si tiene sentido el amor que supuestamente vivimos.

Este montaje también habla de la influencia de nuestras decisiones en el transcurso de la vida. ¿Destino o casualidad?
Casualidad, sinceramente. Me cuesta creer en el destino. Lo que sí es cierto es que puedes influir en las cosas que te ocurran eligiendo a la gente, procurando estar en ciertas situaciones… Así lo veo yo.

Cambiando de nuevo de tercio, Manu Baqueiro, que iba para abogado e incluso llegó a ejercer, ¿está contento de haber abandonado las leyes?
Completamente. Eso ya es agua pasada. Con dieciocho años tampoco sabía muy bien qué iba a ser de mi vida, y tal y como estaba el sistema univesitario había que tomar decisiones que igual te marcan la vida entera. No me costó nada, me pareció entretenido, pero estuve un año en una asesoría jurídica, con una beca que me dieron, y vi que no era feliz. Lo de actuar siempre me había gustado, lo que pasa es que no me lo había tomado como algo definitivo en mi vida, pero empezaron a salir cosas y mira. Soy muy inquieto, valgo más para la furgoneta y la gira o para los rodajes que para la oficina.

 

¿Por qué no hace más cine?
Pues no lo sé, no es fácil entrar ahí, siempre acaban llamando a los mismos. Y también es cierto que con una serie [Amar es para siempre] como la que tenemos es difícil.

¿Hablando de la serie, de verdad no está harto de ella después de tanto tiempo?
No, como cada año nos cambian a los personajes y nos quedamos solo los del Asturiano… Además, la compagino con el teatro puedo seguir disfrutando. También sé que esto no es para siempre y que cuando acabe habrá que reciclarse. Pero de momento me estoy reciclando mucho con el teatro, que es lo que me da la vida.

¿Habrá mucho cambio en la nueva temporada?
Siempre los hay. Hay una renovación muy importante de personajes, con caras nuevas y muy potentes. Mi personaje tendrá problemas gordos con su hija, que se ha ido a México y se ha casado con un tipo, y a partir de ahí vendrán varios dramas. Mi amigo Sebas se hace millonario con una marisquería y esto también creará problemas… Va a estar bien.
[La nueva temporada, las sexta, se presentó el día 12. Ambientada en septiembre de 1969, centrará su trama en torno a la redacción del semanario España Siete Días. Tendrá como protagonista a Marta Novoa (Mariona Ribas), quien se encargará de poner a prueba el papel de la mujer en la sociedad de la época. Seguirá contando con los personajes más populares, como Pelayo, Manolita y Marcelino, pero también habrá incorporaciones, como las de María Adánez, que dará vida al personaje de Charo Ponce, además de Víctor Clavijo y Fernando Cayo, quienes interpretarán a Diego Durán y Ernesto Ortega, respectivamente.]

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN.
Licenciado en Geografía e Historia.
Máster en Comunicación y Periodismo.
En “Levante-EMV” desde 1984.
Ex-jefe de edición de “La Cartelera”.


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