Lola Moltó: “Soy una enamorada de la palabra, me emociona más que la imagen”

· 11 de septiembre, 2017

Fotografía: Raquel Artacho Fotografía y Diseño


Lola Moltó acaba de estrenar la película La familia (Dementia), de Giovanna Ribes, sobre las relaciones familiares cuando la demencia senil entra en escena. Además, la actriz anda de bolos con varias obras de teatro.

Lola Moltó acaba de salir de una reunión del sindicato Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV). Intentan solucionar el asunto de su convenio colectivo, uno de los problemas que estrangulan la actividad de los profesionales. La cosa, al parecer, avanza, y ella confía en que todo llegue a buen puerto finalmente, «porque sobre todo esto lo estamos haciendo ahora pensando en los jóvenes –explica–, para que sepan cuáles son los mínimos que tienen que cobrar por su trabajo».
En el terreno artístico, la actriz acaba de estrenar el último largometraje de Giovanna Ribes, La familia (Dementia), un drama en el que interpreta a Lola, esposa de Roger (Pep Cortés), cuya demencia senil conmueve y trastoca las relaciones familiares.
Esta es la segunda ocasión en que actriz y directora trabajan juntas, puesto que Lola Moltó estuvo ya en el reparto de la ópera prima de la realizadora, Un suave olor a canela (2012). «En principio no iba a trabajar en esta –recuerda–. Yo iba a hacer Benidorm mon amour (Santiago Pumarola, 2016), pero finalmente la cosa no cuajó y llamé a Giovanna para que me pasara el texto de un proyecto teatral del que habíamos hablado. Pues al cabo de una hora me llaman y me dicen que estoy en la película». Lola habla de esta y algunas otras cuestiones en esta entrevista, con el desparpajo y el sentido del humor que siempre la han caracterizado.

Para hacer de una señora mayor que usted…
Sí, y al principio había quien dudaba. Pero yo cambio mucho. Solo con que se me vea el escote o no, cambio mucho…

Lola Moltó. Foto de Raquel Artacho.

Háblenos un poco de ese personaje.
Me encanta. Mi marido, el personaje protagonista, que hace Pep Cortés, tiene demencia senil, y esto no lo dije en la presentación de la película para no ponerme de plorera, pero cuando hice la película yo salía también de cuidar a mi padre, que tuvo el mismo problema. Por eso hay escenas, como cuando le limpio desnudo, que no me supusieron ningún problema a la hora de hacerlas.

¿Es muy pudorosa?
Bueno, a ver, si tienen que besarme en una escena, que no saquen la lengua si no es imprescindible, que me muero de asco. Hubo una película que hizo Pedro Reyes (no sé si llegará a verse, porque la hizo y murió), en la que hacía de una madre que tenía una relación rara con el hijo. El caso es que en una escena me duchaba con él y lo besaba. Le notaba muy nervioso, así que yo tenía que tranquilizarlo. ¡Pobre meu, hacía calor, pero tenía un frío…! Eran los nervios, claro.

¿Recurrió al recuerdo de su padre para construir su personaje?
No. Mis personajes están llenos de imágnes, pero no suelen ser imágenes personales. Muchas veces no me da resultado, me aleja. A lo mejor, te emocionas más con una palabra que con una imagen personal.

¿Qué tal se entendió con Pep Cortés?
Me encantó trabajar con él. Habíamos coincidido hace mucho tiempo, en una obra de teatro de Dario Fo. Además, la diferencia de edad no se nota tanto…

Ahora tiene esto en el cine, pero no para de trabajar. Está incluso pluriempleada…
Sí, estoy con varias cosas por ahí. Lo más gordo es Pels pèls [comedia policiaca de Paul Pörtner, dirigida por Santiago Sánchez], que digamos que es lo que me da de comer… Pero también estoy con un monólogo que me ha escrito Manolo Maestro y que se titula Assumpció. Aquí soy una señora que se queda encerrada en un ascensor y empieza a repasar toda su vida. Y además también llevo otra con Victoria Salvador (que, por cierto, estrena ahora una cosita en la Inestable [Else y Henry]. Con Victoria llevo Si yo fuera rica, un texto de Vicente Marco.

¿Comedia?
Comedia, pero alguna lagrimita te cae también de ver cómo a lo largo de la vida nos van diciendo lo que tenemos que hacer: que si no tienes novio, que si no te casas tal, que si no tienes hijos cual… Al final, digo una frase preciosa: El més trist és que mai havia viscut amb mí mateixa [lo más triste es que nunca había vivido conmigo misma], que está muy bien, porque de esas cosas no te das cuenta hasta que tienes una edad respetable… como la mía, ¿sabes? Y eso es duro, ¿eh?, porque tienes una sensación de vacío…

¿Assumpció, Lola o las dos?
Bueno, no es mi caso y sí lo es. Yo no porque piense eso de qué tristeza, pero ¡hostia!… Tuve a mi hija a los 35, temiendo que se me pasara el arroz. Y después, cuando tienes mi edad, te dices que igual si no hubiera tenido hijos tampoco habría pasado nada. Y conste que en esto no lo digo por mí, que estoy supercontenta con mis hijos.

Lola Moltó, envejecida para su papel en “La familia (Dementia)”.

¿De qué más se queja Assumpció?
Bueno, yo siempre he sido una enamorada de la palabra y me gusta todo lo que ha escrito Manolo. Habla de lo que nos pasa: que si no quiero mirarme al espejo porque me veo gorda, que si esta luz me hace sentirme mayor… Y, bueno, algunas cosas que no quiero desvelar. En contra de que se cree mucha gente, a las mujeres lo que nos gustaría es comer como cerdas… Esa es la parte humorística, pero la obra es mucho más, de la pareja… Assumpció está como una cabra, pero también es muy tierna.

¿Se identifica con ese personaje?
Mmm… Bueno, en algunas cosas sí y en otras no. Yo nunca he sido flaca, pero tengo más de cincuenta años y mi cuerpo ha cambiado. Llega la menopausia… Y luego también he tenido una relación de muchos años. Ahora mismo estoy sola y superbién. Estoy más por encontrame bien conmigo misma. Aunque con alguno igual piensas a veces que podría haber algo, no estoy buscando nada.

Cuente, cuente.
¡Qué morro tienes, pero si te estoy contando mi vida..! No, pues que también estoy esperando el estreno de otra película, Lagartijas, de Pedro Pérez Rosado. Una película muy graciosa, en la que también soy una señora mayor. Y en la que, por cierto, también trabaja mi hija [Paula Braguinsky], que yo creo que será una actriz increíble.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN.
Licenciado en Geografía e Historia.
Máster en Comunicación y Periodismo.
En “Levante-EMV” desde 1984.
Ex-jefe de edición de “La Cartelera”.


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