Nino Basilia: “Soy consciente de todas las emociones que mi heroína siente”

· 15 de junio, 2017

Cuando estamos a muy escasas fechas del comienzo del festival Cinema Jove 2017, llega a los cines (estreno, el viernes 16 de junio) la película georgiana La vida de Anna (Anas Tshovreba), escrita y dirigida por la realizadora Nino Basilia (esta es su ópera prima), y cinta ganadora de la Luna de Valencia al mejor largometraje en la pasada edición del certamen internacional valenciano. Cinema Jove, sin embargo, no es, ni mucho menos, el único festival que se ha rendido ante la calidad de este emocionante drama distribuido en España por Compacto (al final de la entrevista se incluye un listado de los certámenes por los que ha pasado y los numerosos premios obtenidos) que, con el realismo por delante, narra la peripecia vital de la mencionada Anna, una joven madre soltera, obligada al pluriempleo para poder mantener a su hijo, autista. Sin embargo, la protagonista del filme, una auténtica heroína para su creadora, con quien mantenemos la conversación que sigue a estas líneas, no se conforma con la situación y decide emigrar a los Estados Unidos, para lo cual debe conseguir un visado ilegal…

La georgiana Nino Basilia estudió Filología en el Instituto Pedagógico de Tbilisi. Publicó varias novelas mientras simultaneaba esta actividad con la escritura de guiones para películas y series de televisión. Cuando decidió dedicarse a la dirección de cine, se fue a Moscú, donde se graduó en el Instituto de Guionistas y Directores. Después de terminar sus estudios, regresó a Georgia, donde realizó varios documentales y trabajó como directora de televisión y documental. El guióon de La vida de Anna ganó en el Centro Nacional de Cine de Georgia y fue premiado con su participación y estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Göteborg, en Suecia.

Con La vida de Anna inicia su carrera en el largometraje de ficción. Y un primer largo es siempre una carta de presentación y una declaración de intenciones. ¿Por qué eligió el asunto que trata la película, complejo y con un profundo contenido social?
No es un tema que haya elegido especialmente. La idea se asentó por sí misma en mi mente, y cuando estaba escribiendo el guion no pensé en absoluto que tendría la oportunidad de rodar esta película. En Georgia es muy difícil obtener financiación para rodar una película. Este es un pequeño país en desarrollo y aquí nadie se preocupa por el cine. Simplemente, el ambiente social reflejado en la película me preocupaba. El destino de una mujer, la soledad, el amor, el divorcio, la brutalidad, la lucha por el futuro, no son temas especulativos con los que mi película debe convertirse en mi tarjeta de visita: siempre escribo sobre los temas que son dolorosos para mí y que me hacen pensar en ellos.

Su película recuerda el cine social de los hermanos Dardenne, e incluso también su manera de rodar, con planos secuencia, seguimiento de la cámara… ¿Le gusta ese modo de trabajar o es un recurso para este tipo de cine, que cambiará cuando encare otros proyectos?
Me gustan los trabajos de los hermanos Dardenne y no me siento ofendida cuando me comparan con ellos. Sin embargo, yo misma no veo un gran parecido entre ellos y yo. Considero que diferentes temas necesitan distintos enfoques cinematográficos y estilo. He filmado esta película así porque esta era la manera que requería ser filmada. Con el rodaje de la película de esta manera, pude expresar la idea principal y las emociones del personaje protagonista. Y lo más importante en una película es la idea y la franqueza, y no la forma en la que la cámara está posicionada, o cómo se mueve. Quisiera subrayar un detalle más: no creo que los propios hermanos de Dardenne hayan experimentado en su vida las emociones de sus personajes y pasado el camino de su vida. Yo reflejo en mi película lo que yo misma he sentido y experimentado. Esta es la diferencia entre nosotros. Sin embargo, esto no significa que yo tenga un niño autista, o que quisiera escaparme para vivir en América y vender mi apartamento para este propósito. No, simplemente, soy consciente de todas estas emociones y he sentido todo lo que el personaje de la película sufre, y, en general, lo que una mujer sufre, ya que esta es la vida real y yo quería reflejar el realismo.

¿Cuáles son sus referentes cinematográficos y qué es para usted el cine?
Antes de tener algún contacto con la cinematografía y de haber entrado en esta profesión, fui periodista y filóloga. Era redactora jefe de una revista y, a la vez, escribía cuentos, novelas y obras de teatro. Y pensé que si a mis obras se les agregara estética visual, mis pensamientos tendrían una expresión mucho más amplia y comprensiva. Incluso tuve la necesidad física de ello. Así es como llegué a la cinematografía. Considero que el cine, realizado por manos profesionales, puede tener un gran impacto. Hoy en día, el cine lo es todo para mí. Ya no puedo escribir ni novelas ni cuentos, todas mis nuevas ideas ahora solo existen en forma de guiones esperando a ser rodados.

La historia de Anna aborda asuntos de una incuestionable profundidad: maternidad en solitario, hijo autista, grandes dificultades económicas, falta de recursos sociales por parte del Estado… ¿Estamos ante un retrato fidedigno de la situación de Georgia, su país? En este sentido, ¿qué balance hace de los años transcurridos desde la salida de la órbita soviética y el logro de la independencia?
Ni siquiera quiero recordar los años del sistema soviético y la década de los noventa, que siguió al periodo de ruptura del sistema en nuestro país. Sí, había todos esos problemas que se muestran en la película, y había aún más: había largas colas para comprar el pan. Eran tiempos sin electricidad ni gas, y en los que hubo enfrentamientos civiles. Pero lo principal es que Georgia logró la independencia, que era tan urgente para nuestro pueblo. Por naturaleza, los georgianos somos orgullosos y una nación libre, por lo tanto, aparecer bajo el gobierno de cualquier sistema para nosotros es igual a la muerte. El hecho de que consiguiéramos sobrevivir y mantener nuestra singularidad en ese período de casi un siglo de colonización, fue debido al conjunto de características de nuestra naturaleza humana. Lo principal es nuestro objetivo, y siempre podemos superar las dificultades.

La protagonista de su película se muestra tremendamente digna y luchadora, absolutamente dispuesta al sacrificio, pero no a cualquier precio. ¿Son esos los valores que más quiere destacar de esa mujer? ¿Cómo ve y cómo trata la sociedad georgiana a las mujeres?
Lo que más me gusta de mi heroína es que es una persona digna. Tiene dignidad. A pesar de todas las dificultades, no es una vendida. Y, a pesar de que es una mujer, continúa luchando hasta el final por su propia supervivencia y la de su hijo. Muchos hombres podrían sentir celos de su autosacrificio, de su coraje. Hoy, en Georgia, las mujeres se han vuelto muy activas. Están involucradas en la política y trabajan en posiciones de liderazgo, y muchas de ellas trabajan en la esfera de las artes. Es como si durante la superación de las dificultades que experimentaron en los años noventa se hubieran calmado. Por ejemplo, hubo períodos en que los hombres no podían conseguir trabajo y las mujeres tuvieron que mantener a sus familias. Algunas personas incluso emigraron para ganar dinero trabajando como cuidadores y sirvientes. Entre ellos, mucha gente que tenía una educación superior, pero no por ello se negaron a hacer ningún tipo de trabajo.

¿Por qué ese empeño de Anna en emigrar a los Estados Unidos, en lugar de la más fácil y cercana Europa occidental?
Porque tiene la idea, como todo el mundo en general, de que en los EE UU las niñeras y los cuidadores de ancianos están mejor pagados que en Europa. Y, como decían que en Europa a menudo se producían crisis financieras, América les parecía un país más estable. En realidad, cuando llegaban allí la situación era bastante diferente y no podían encontrar la felicidad por la que se esforzaban, pero, como sabemos, desde lejos todo parece excelente.

El cine de su país es un auténtico misterio para mí, y me imagino que para otros muchos españoles también. ¿Puede hablarnos un poco de la situación de la industria y de qué dificultades enfrentan para llevar adelante su trabajo?
Particularmente, para mí la dificultad estriba solo en obtener financiación. No hay déficit de ideas, incluso podríamos decir que hay demasiada creatividad. En cuanto a mí, por ejemplo, ya tengo cuatro guiones listos, y cada uno de ellos es diferente por género y naturaleza. Para realizarlos es urgente atraer a productores del extranjero. Nuestro fondo para el cine es muy pobre, y cada año, en lugar de aumentar, el presupuesto se reduce. El Gobierno no considera el cine como una prioridad. Eso es muy triste y habla del bajo desarrollo (intelectualmente hablando) de los políticos. La política y los enfrentamientos internos lo consumen todo: el presupuesto y los nervios del pueblo. El cine georgiano de épocas anteriores siempre fue poético, filosófico y rico en humor. Pero esa época ya es pasado. Ahora las nuevas generaciones vienen con nuevos puntos de vista, que se enfrentan a dificultades en la realización. Hay una gran competencia y poco dinero. Sin embargo, ya es posible rodar películas en cooperación con productores extranjeros. Llega la era de las coproducciones, y puedo decir que está comenzando una nueva etapa en el cine georgiano, que empieza a renacer. Ahora se ve mucho cine georgiano en festivales de todo el mundo, y si tenemos en cuenta que el nuestro es un país con solo cuatro millones de habitantes, ese éxito internacional de tantas películas georgianas significa mucho.

La protagonista de La vida de Anna, Ekaterine Demetradza, es, sin duda, una gran actriz. ¿Puede hablarnos un poco de ella?
Ekaterine se dio a conocer en Georgia a través de su participación en series de televisión. En términos generales, es difícil evaluar el talento de un actor solo por algunos papeles en series de televisión, pero conseguí reconocer a mi heroína en ella. Durante mucho tiempo, me limité a invitarla a participar en mi película, ya que en ese momento ella salía en una popular serie de televisión. Tampoco es que quisiera a una famosa actriz para el personaje principal de la película, pero cuando Ekaterine vino para las pruebas, supe que ella era Anna.

Y el niño. ¿Es realmente un niño autista? ¿Cómo fue el trabajo con él?
No, no es un niño autista, es un niño normal, llamado Luka. Su madre es actriz y su padre productor, de manera que tal vez la genética tuvo algo que ver, porque Luka tiene muhco talento como actor. De modo que trabajar con él no fue difícil. Antes de rodar mi película, interpretó un pequeño papel en un trabajo como Hitler de niño, allí lo vi por primera vez.

He leído que tiene entre manos una trilogía sobre la mujer, de la que La vida de Anna es el primer elemento. ¿Puede hablarnos de este proyecto? ¿Por qué tiene tanto interés en llevarlo a cabo y cómo va a tratarlo?
Sí, quiero rodar una trilogía. El siguiente guion se titula Niño y es también la historia de una mujer que, en la guerra civil, ha rescatado al hijo de otra persona. Aquí también se habla de la fuerza y ​​valentía de la mujer, pero en un estilo diferente. Hay muchos mitos acerca de la fuerza de los hombres, pero muchas personas no saben que en las mujeres hay un potencial tan grande que pueden incluso mover montañas, pueden hacer incluso cosas de las que la gente nunca ha oído hablar, y pueden hacer todo esto de una manera digna, de modo que, cuando miren hacia atrás, no se avergonzarán de su comportamiento. Conozco muy bien su naturaleza. Tal vez también soy este tipo de mujer. Tal vez las tres mujeres de las tres películas sean yo. Y tal vez yo misma quiera abrirme al mundo de esta manera.

¿Qué conoce y qué le parece el cine español?
Adoro todo lo español: películas, gente, idioma, danza, canciones, arquitectura, naturaleza, emociones, ruido… En mi infancia conocí a una española que, durante la Segunda Guerra Mundial, fue rescatada junto con otros huérfanos para ser alojados en los orfanatos de los países soviéticos. Esta niña se llamaba Martina Mintegi Bilbao y tenía ocho años. Creció y se convirtió en una mujer muy guapa, de tez oscura. Un escritor georgiano se enamoró de ella y se casaron. Tenían una niña y un niño. Cuando yo los visitaba, me contaba tantas historias sobre España que me interesaba muchísimo este país, y ese interés me siguió hasta hoy. Desafortunadamente, Martina murió sin poder regresar a España, aunque consideraba a Georgia como su segunda patria. Recuerdo una vieja película, La muerte de un ciclista, que vi hace mucho tiempo. Sé que tenéis a Carlos Saura, a Amenábar, a Almodóvar… Me gusta mucho Todo sobre mi madre. Y Bigas Luna, y Fernando Trueba y su El artista y el modelo. Entre los actores, distinguiría a Javier Bardem, y todo el mundo conoce en nuestro país a Penélope Cruz. Nosotros, los georgianos, también somos personas emotivas como vosotros. Me alegró mucho el recibir el Gran Premio en el Festival Internacional de Cine de Valencia. Así que hay muchas cosas que me conectan con su país. En resumen, si en cualquier momento necesito emigrar, iré a España con seguridad.

La vida de Anna en festivales

Goteborg Int. Film Festival (Sweden) – Ingmar Bergman’s prize nomination.

Beijing Int. Film Fest. section – Forward Future. – In main competition.

Argentina. Buenos Aires int. film fest. Construir Cine. – Merit Award.

Erevan int. Film Fest – Golden Apricot. -In Main competition.

Istanbul int. film festival Crime and Punishment. – Special Jury prize.

Argentina. int. Film fest. – In Main competition.

Spain. València. int film festival – Cinema Jove. – Grand Prix (Luna de Valencia).

Russia. Sakhalin int film fest – On the Edge – Awards: Best director, best Actress.

Germany. Cottbus int. Film Fest. – in main competition.

Palma de Mallorca. Int. film fest. – Grand Prix.

France. Arras int. film fest. – Best Director’s prize.

Cairo int. film fest. – Fipresci Award.

Petersburg int film fest – Nachalo. – in Main competition.

India. Bengaluru int. film fest. Fipresci selection.

Austria. Vienna film fest. – ‘Let’s see’ – in main competition.

USA. Hollywood int. film fest – ‘SEE festival’ (South Eastern Europe) – main competition.

Bulgaria – Golden Linden film fest – Best Director

 

 

 

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


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