Eduardo Casanova: “No soporto la estética vacía, me da asco”

· 12 de junio, 2017

Fotografía: Jau Fornés


Eduardo Casanova, actor, guionista y director. Debuta como realizador en el largometraje con Pieles, una película que para él supone un compendio de los asuntos que le interesan. Pieles aborda, con un guion y una estética absolutamente peculiares, las historias cruzadas de personajes deformados y solitarios. A Casanova también se le podrá ver el próximo viernes, 16 de junio, como parte del reparto de la comedia Señor, dame paciencia, de Álvaro Díaz Lorenzo.

¿Crítica o público? Es decir: ¿Buenas críticas o mucha taquilla? Y no vale contestar ambas cosas… La pregunta puede parecer un poquito áspera, pero la verdad es que Pieles, el primer largometraje de Eduardo Casanova como director, es una de esas propuestas que, por sus especiales características, podrían poner de nuevo sobre el tapete la distancia que hay entre los especialistas y el consumidor mayoritario de cine. El joven actor, guionista y realizador madrileño no piensa un segundo la respuesta: «Público. Nunca he prestado mucha atención a lo que pueda suponer un riesgo en mi vida, porque creo que en el riesgo está la vida -explica-. En cuanto a las críticas, intento no prestarles demasiada atención, porque, al fin y al cabo, son opiniones. Pueden ser muy válidas, pero nada más que eso».

«La forma física nos condiciona para con la sociedad (…) -reza del resumen que sus artífices hacen del filme-. Pieles es la historia de gente físicamente diferente, que por este motivo se han visto obligados a esconderse, recluirse o unirse entre ellos (…). Personajes solitarios que luchan por encontrarse en una sociedad que solo entiende una forma física, que excluye y que maltrata al diferente».

¿No teme de ningún modo que la película pueda resultarle excesivamente incómoda al espectador normal?
Yo creo que, si la película es dura, la gente se enganchará. En cualquier caso, he intentado hacer la película que quería hacer, para que la gente a la que le gusta el cine la disfrute del modo que se puede disfrutar una película así, y hasta ahora me parece que le está gustando tanto a la crítica como al público. Desde luego, lo normal será que también haya gente a la que no le guste, y yo lo respeto absolutamente.

Yo me confieso: He visto la película hace unas horas y todavía no sabría decirle si me gusta o no me gusta…
Esa es una buena señal. Seguramente, si analizas todo lo que te ha pasado en tu vida, no puedas decir que todo ha sido bueno o todo ha sido malo. De eso va el cine, porque de eso va la vida, de que nada te horrorice del todo, o nada te guste del todo. Lo importante es que uno cambie y se replantee las cosas.

Es indiscutible que la película obliga a la reflexión. ¿Pero por qué ha elegido este asunto para debutar en el largo, volviendo con él a los caminos de su cortometraje Eat My Shit?
Me parecía importante hacer una primera película en la que se tocasen todos los temas que me interesan, a modo de cultivo para, más tarde, en películas posteriores, poder hablar de cosas más concretas. Por eso quise que fuese una película multitrama, una película que toca muchos temas, entre ellos, dos que me parecen universales, como son la maternidad y las malformaciones. Dos cosas que, además, tienen muchos puntos de conexión. También es cierto que, como todo arte, nace desde un lugar un tanto inconsciente, al igual que uno no elige al hijo que tiene, por deseado que este sea. Esta película es un hijo muy deseado y ha salido así.

¿Está diciendo que la intuición tiene importancia en su trabajo?
No suelo creer en nada: ni en la suerte, ni en la intuición… Creo en el trabajo. Cuando me pongo a escribir un guion, tengo una idea sobre lo que quiero contar, pero hago un gran ejercicio de escucha de los personajes, para que sean libres y vayan por donde ellos quieran. Y esto acaba cambiando las películas y su sentido.

¿Por qué enmarca esas historias de gente diferente en una estética tan extrema?
Es mi forma de ser. Muchas veces, las cosas no tienen explicación, eres así y punto. También es verdad que la película habla de estética, de apariencia, y me parecía interesante que la propia estética de la película fuese muy potente. No es así porque sí, es un personaje más que va a favor de la historia. Porque, además, yo no soporto la estética vacía, me da asco la estética vacía.

¿Y su propia estética personal?
Bueno, es una manera de presentarme, pero yo no soy así en realidad. Si te digo la verdad, te confieso que yo vivo en chándal.

¿Qué piensa, entonces, del universo de la moda?
No me interesa en absoluto. Creo que el mundo que rodea la moda es frívolo, y a mí no me gusta nada la frivolidad. Creo que el arte que plantea la moda puede ser muy superficial.

Ha dicho antes que esta película, Pieles, es también un manual de temas para futuros proyectos. ¿Ya los tiene planificados?
Claro. El próximo ya está escrito. Espero poder rodarlo el año que viene, también con la productora de Álex de la Iglesia. No me preguntes de qué va, porque es un misterio absoluto. Me gustan mucho los misterios.

También dijo película multitrama. Pero yo creo que Pieles también es multigénero…
Estoy de acuerdo. Creo que es melodrama, comedia, comedia negra, drama, e incluso ciencia ficción…

Dentro de la disección de la discriminación que hace en Pieles, queda claro algo especialmente terrible: siendo todos tan imperfectos, somos terriblemente crueles con el prójimo.
Sí, porque yo creo que es parte de la época. Miramos muchísimo al otro, bien para imitarle, o bien para criticarle. También es verdad que nos dan unos modelos que intentamos seguir, pero que en realidad no existen. La consecuencia es que seguimos la mentira y nosotros mismos nos convertimos en una mentira. Nos convertimos en una idea de alguien. Pero, cuidado, porque también me parece muy respetable que haya quien quiera ser mentira, que quiera ser otra cosa. Lo importante es plantearse si somos lo que queremos ser.

Su película es dura también para los actores. ¿Cómo reaccionaron cuando les propuso formar parte de ella?
Muchos rechazaron el trabajo. Me dijeron que les gustaba mucho la película, pero que no se atrevían con esos personajes. Los actores que están ahí valoran mucho los cambios radicales, los retos, y quiero destacar la valentía de todos ellos por haber rodado esta película tan complicada, tanto a nivel estético y físico, como interno, porque hay personajes que realmente van a lugares muy oscuros.

¿Qué es el cine para usted?
El cine es la vida, es mi vida. El cine es lo único que me interesa. El cine, como alguien dijo del alcohol, es la causa y la solución de todos mis problemas.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


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