Álex González «Necesito que el director asuma el papel de padre y dirija»

· 11 de abril, 2017

Fotografía: David López


Álex González es el protagonista, junto con Clara Lago, del primer largometraje como director de Hatem Khraiche, titulado Órbita 9. Se trata de una coproducción entre Colombia y España que narra una historia de amor en el especialísimo contexto de un experimento científico a escala planetaria, y que, al menos en cierto aspecto, raya la ciencia ficción.

Acaba de llegar a los cines Órbita 9, el debut como director de largometrajes de Hatem Khraiche (el guion también es suyo). Órbita 9 es una coproducción entre Colombia y España. Una historia de amor que se desarrolla en el contexto de un experimento científico a escala planetaria y reflexiona, entre otras cuestiones, sobre el estado al que hemos llevado a la Tierra. La película está protagonizada por Clara Lago y Álex González en sus principales papeles (intervienen también en ella Belén Rueda y y al actor colombiano Andrés Parra, al que hemos visto en la serie de televisión Escobar, el patrón del mal). Es, precisamente, el actor madrileño, que saltó definitivamente a la gran popularidad con su papel de Javier Morey en la serie El Príncipe, quien habla para los lectores de Urban desde Los Ángeles (Estados Unidos).

¿Cómo y por qué llega a formar parte de este proyecto?
Pues entré en él porque me encantó el guion, por lo fresco y novedoso sobre todo, y, claro, porque el director pensó que yo podría encajar bien en él. Pero es que, además, el personaje que me ofrecieron discurre por sitios que yo no había transitado todavía, en el sentido de que es un antihéroe que me permitía explorar cuestiones relacionadas con la mente, y no tanto con el físico. Por último, me apetecía muchísimo trabajar con Clara Lago otra vez, porque es una actriz a la que admiro mucho y una gran compañera, que te facilita mucho el trabajo.

Su papel, desde luego, quizá sea el menos físico que ha hecho hasta ahora.
Sí, desde luego, es un personaje que se maneja entre cuestiones que se dirimen en su mundo interior. También me gusta el hecho de que, aunque la película sea en realidad una historia de amor (no diré poco convencional, porque está todo inventado), si recuerdo bien, solo tiene un momento de contacto físico. Los nuestros son dos personajes que no se demuestran afecto. Y me gusta porque el personaje de Clara no ha conocido al mío, y el mío no tiene demasiada inteligencia emocional: sabe que siente, pero no sabe expresarlo.

Órbita 9 tiene algo de ciencia ficción, pero española, es decir, sin grandes efectos especiales. ¿Le parece que podría haber tenido más?
Era más ciencia ficción en la primera versión del guion que yo leí, porque la historia se desarrollaba en un futuro más lejano. Pero luego ese futuro fue acercándose, hasta el punto de que la película que hemos terminado haciendo, yo ni siquiera la considero dentro del género de la ciencia ficción: lo que cuenta podría estar ocurriendo hoy mismo perfectamente, y lo que sería auténtica ficción está, en realidad, en la mente del personaje de Clara.

Desde luego, lo que está claro es que los problemas éticos que plantea Órbita 9 sí que son actuales. Actuales y serios a un tiempo.
Sí, y a mí me gusta que las cosas se planteen así. Odio las películas en las que, desde el minuto uno, ya se sabe quién es quién y en qué lado está, quién es bueno y quién es malo. Cosas así me gustan como espectador porque me plantean contenciosos.

Sobre el gran dilema concreto que plantea la película, que no desvelaremos aquí, ¿qué opina usted?
Esta pregunta me la planteé primeramente como personaje, y después me la respondí como persona. La conclusión es que yo estaría en desacuerdo con Hugo, y te digo el porqué. Porque estoy absolutamente convencido de que habría gente dispuesta a hacer lo mismo, pero de forma voluntaria.

La película es una coproducción entre Colombia y España, y allá se fueron una temporada. ¿Cómo fue el rodaje?
Sí, estuvimos en Medellín, que le iba muy bien a la película por la estructura de la ciudad, con torres separadas por espacios abiertos, y en Bogotá, donde rodamos en estudio la parte de la nave espacial. En cuanto al rodaje, yo creo que el director siempre acaba imponiendo su energía. Me di cuenta de esto trabajando con Garci (González hizo con José Luis Garci Luz de domingo, 2007). En este caso, la de Hatem es una energía muy tranquila. Yo le llamo el guerrero silencioso, porque es muy calmado, nunca alza la voz, pero siempre lo tiene todo muy controlado y consigue neutralizar las fuertes personalidades que intentan influir en la película.

¿La suya entre ellas?
Yo soy el pesao número uno en los rodajes. Doy mucho la vara al principio, porque para empezar necesito mucho saber por qué, por qué, por qué. Y cuando ya tengo el porqué, viene el para qué, para qué, para qué. Si esto no lo tengo claro, me cortocircuito y me pongo pesado. Ahora bien, una vez que todo está en su sitio, necesito al director que represente la figura de padre y dirija.

En otro orden de cosas, se ha ido a los EE UU. ¿Volverá a España o no?
Si te digo la verdad, no tengo la sensación de haberme ido. Es cierto que ahora miro atrás y digo ¡vaya!, pero no era mi intención, la verdad. Vine aquí cuando terminé la serie El Príncipe y empecé con el inglés y tal, y a disfrutar un poco del papel de aprendiz. Luego, me salió trabajo en una serie, grabamos dos meses, después íbamos a seguir, pero acabaron cancelándola. Me quedé hasta que terminó el contrato… Este último año, entre una cosa y otra, he estado mitad en un sitio y mitad en otro, per, vamos, que no me he mudado a ningún sitio.

¿Qué es Noctem, esa película de 2016 que no hemos visto?
Es una película que surgió una noche, haciendo el tonto. Nos reunimos tres amigos, uno de ellos Marcos Cabotá, y empezamos a bromear y a grabar. Marcos siguió con la broma y un día nos enseñó lo que había hecho con los vídeos que grabamos. Era una especie de tráiler, y lo hizo tan bien… Nos preguntamos por qué no poníamos un dinerillo cada uno y hacíamos algo con los móviles. Pasaron tres años, y cuando había que grabarla, yo ya no podía porque estaba con El Príncipe. Solo tengo tres escenas en la película.

¿La próxima producción americana en la que le veremos?
Americana, ninguna, pero hay un proyecto en España que me gusta mucho y estamos negociando justo ahora. Sería una serie para Telecinco. (A la hora de editar la entrevista, hemos comprobado que Álex García figura en el reparto de Solo: Alone, de Hugo Stuven, en fase de preproducción.)

¿Después de lo de El Corte Inglés y Emidio Tucci, qué, seguirá por el camino de la moda, porque también va de guaperas, no?
¿Qué quieres? Yo voy de lo que me dejen ir. Si se lo creen , pues oye…

Ya, que usted no se lo cree, sabe que es feíllo…
A ver, de pequeño he sido ligoncete y tal, lo que pasa es que la tele lo magnifica todo, y si eres resultón… Tengo muchos amigos mucho más guapos que yo, lo que pasa que ellos no…

No se comen una rosca.
Esa es otra. Me han colgado el sambenito…, y no es verdad. Lo dicho, que la tele lo magnifica todo. Y en este caso concreto de Emidio Tucci, no sé, muy orgulloso por estar en esa lista de embajadores.

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


Te puede interesar...