El honorable barbero de Patraix

· 1 de abril, 2017

Texto: Teresa Díez

De lo antiguo a lo más moderno en pleno corazón de Patraix: así es el local petfriendly de Fernando, un joven barbero, y su bulldog inglés.

Entre las cualidades de una persona honorable está la honradez. Tras años de burbujas y caídas, tal vez sea buen momento para recuperar esas esencias con olor a lo de siempre. Devolver a nuestro imaginario virtudes que dejamos de lado durante el camino. La honradez, mal que nos pese, fue una de ellas. Una cualidad que nuestros abuelos y padres valoraban especialmente. La honorabilidad ahora puede sonar a añejo. En realidad engloba aquellas virtudes por las que uno recibe el respeto y la estima de los demás por el mero hecho de ser un vecino, un ciudadano, un profesional o un amigo ejemplar. En el mundo de las tendencias lo estamos viendo: lo vintage y lo hipster se empeñan en recuperar aquello que parecía vetusto y, por el contrario, está más vivo que nunca.

Con ese orgullo de hacer simplemente lo correcto, con la sencillez de un artesano de siempre, y con la dignidad de quien solo quiere trabajar y vivir, abrió sus puertas el barbero, hijo, hermano y nieto de barberos, Fernando Díaz. Su local, situado en el popular barrio de Patraix, lleva el nombre de ‘Los Honorables’, un espacio que te deja obnubilado nada más traspasarlo.

Fernando me recibe en su barbería-museo en compañía de su perro Rocky, un bulldog inglés de cinco años, tan sosegado como él. Su barbería destila, en cada detalle, la admiración por las piezas únicas, con una colección de muebles de barbería originales, algunas con más de cien años de antigüedad. Fernando trabajó en su juventud de restaurador con un anticuario. Allí aprendió todas las técnicas. Cada pieza de su local ha recibido con anterioridad sus cuidados.

Cuando se pasa por delante de su establecimiento, uno lo encuentra a cualquier hora repleto de clientela de todas las edades. “Cuando la monté en 2010, en plena crisis, la gente me decía “¿una barbería?, ¡pero si eso no se lleva!”. Yo había viajado por Europa y había visto que el movimiento hipster estaba pegando bastante fuerte, sobre todo en el norte, y sabía que acabaría llegando a Valencia, porque es una ciudad que acepta muy bien las modas”. ‘Los Honorables’ no es solo una barbería con un ambiente cuidado. En ella pasea el pacífico Rocky, habituado al ajetreo del negocio. Destaca el ojo de Fernando por haber detectado de inmediato la tendencia hipster. También brilla por el hecho de apostar por un negocio 100% petfriendly.


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