Vida de una libélula

· 4 de agosto, 2016

Volumen 27:
«6 meses sin humo en la billetera, 200 pavos al mes, quién sabe las borracheras de más,
quién sabe de mi propia debilidad a liarme a garrotazos, 6 meses en la lista de espera de un baño»
(6 meses, 1200 motivos, poema de Escandar Algeet)

Tenemos una historia. Corta, si se quiere. Pequeña quizá. Seguro que imperceptible en la inmensidad del Universo. Puede que insignificante en un mundo donde parece que sólo valen las cosas grandes. Pero ahí está. Una historia. La nuestra.

Seis meses no es (todavía) un aniversario que celebrar. No es una cifra redonda. No cuenta en las estadísticas. Seis meses es poco. O mucho, todo depende. El tiempo no se mide siempre igual, no corre lo mismo. Seis meses permanece instalada la oscuridad en la noche polar. Durante más de 180 días vuelan los vencejos sin tocar tierra una sola vez en su periplo de Europa a África en pos del calor. A los seis meses el bebé sabe ya su nombre. Medio año y no más, dicen algunos, se mantiene viva la llama del amor. Seis meses pueden ser la vida entera de una libélula. Una vida de principio a fin, completa y plena. Una vida que empieza en el agua y acaba en el aire. Una vida en la que les da tiempo a recorrer medio planeta, atravesar continentes, amarse formando corazones con sus cuerpecillos transparentes, sembrar las lagunas de huevos…

Hace seis meses, el 5 de febrero de 2016, se editaba el primer número de URBAN. Seis meses son, hoy, nuestra pequeña historia. Nuestro pasado reciente. Ahora, empieza el futuro.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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