Noches de verano (II)

· 30 de junio, 2016

Volumen 22:

«Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Y tú caminando lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer»

(Te recuerdo Amanda, Víctor Jara)

Ocurrió en verano. Hay cosas que no pueden suceder en invierno. Fue algo parecido a la felicidad. No glorioso ni grande. Ni una fecha señalada, de esas que normalmente se señalan. No hubo indicios ni explosiones de dicha. Nada. No llegó a ser una historia- historia ni tuvo happy end. Solo una noche normal y corriente. Pero nunca sabes cuál va a ser el día más feliz de tu vida. A no ser que lo elijas tú.

Fue una sucesión de instantes, de miradas congeladas en el tiempo, de olores suspendidos en el aire, de brisa en la cara, de caricias dejadas caer bajo la mesa. Nada, una noche liviana, etérea. Un rato, unas risas, un sentimiento nuevo y fresco como la hierba recién cortada, una cena improvisada, la luna arriba y el mar abajo…

Todo pequeño, diminuto. Pero recuerdo que era cálida aquella levedad y el roce de sus dedos tibios en los míos. Y que, al salir, me habían hecho añicos la ventanilla del coche. Había miles de cristalitos y él los apartó apenas con la mano, se sentó encima, me miró desde muy adentro y en sus ojos negrísimos brilló cada añico de aquel cristal. Me dejó un cosquilleo como de papel de fumar, los pedazos rotos y la promesa de un mundo donde recomponerlos que nunca llegó. Nadie elegiría, de entre todas, una noche como esa. Pero yo sí. Yo lo proclamé el día más feliz de mi vida. Y, al cabo de tantos veranos y tantos despueses, le mantengo el título. Invicto.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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