Teresa Viejo: “La puerta al infierno es atractiva”

· 30 de noviembre, 2017

«Animales domésticos», la última novela de Teresa Viejo, es una «historia de amor y deseo en estado de furia». Todo un thriller psicológico.

 

En Animales Domésticos, su última novela, Abigail busca saber quién es. Pero, ¿quién es Teresa Viejo?
No es Abigail, empecemos por ahí. Yo también me he hecho esa pregunta al escribir, es mi gran duda y aún no la he resuelto. No sé si algunos aspectos de Abigail estaban dentro de mí y yo nunca los había identificado, o es que los seres humanos somos capaces de mimetizamos tanto que un personaje se puede colar en ti un tiempo. Soy una curiosa con mayúsculas, observadora, empática y muy emotiva y emocional.

Después de tres novelas históricas, arriesgas con un libro escrito en primera personal. ¿Por qué?
Lo otro estaba muy bien y no digo que no lo vuelva a hacer, pero me sentía en la obligación de hablar de las cosas que habla la gente en este momento. ¿Qué le inquieta a la sociedad? ¿no estamos todos preocupados por el mundo de los afectos y por cómo nos relacionamos? Tenía un compromiso. No solo quiero entretener sino que la gente piense, recapacite y encuentre en el libro instrumentos que le ayude. Lo necesitaba. Por otra, como soy una curiosa, necesitaba seguir aprendiendo.

¿Te da miedo que, a partir de ahora, te conozcan interiormente más?
Éste es un juego al que me presto y ni me molesta ni me incomoda.

¿Por qué nos da vergüenza hablar de infidelidades?
Porque supone colocar en un lugar evidente y explícito nuestro yo mas íntimo. Supone abrirnos de tal manera que podemos ser heridos porque los límites entre la privacidad y la intimidad son muy difusos, pero sobre todo, porque nadie alardea de su herida.

¿Son las mujeres tan valientes como los hombres?
Entre nosotras somos valientes, otra cosa es que utilicemos lo vivido para ayudar a recomponer otras heridas. Las mujeres durante un tiempo han urdido estrategias para que aquello que dolía se quedara en casa. Nadie cuenta los desengaños o las infidelidades. Que nos dejen es durísimo porque lo sentimos como un menosprecio y hiere nuestra autoestima, pero si al hombre lo dejan, él no entiende por qué. La manera en la que procesamos la información o los sentimientos es muy diferente. Una cosa es la valentía y otra el pudor.

¿Tu novela es valiente?
Eso dicen, pero no soy consciente. No soy pudorosa y no me duelen prendas poner nombre a las cosas o retratar escenas de sexo. Para mí, escribir es un acto muy íntimo, y tengo la sensación de que la novela la he escrito para mí.

¿Te costó mucho escribirla?
Nada. Me salió como un vómito y ni sé cómo salió. No me costó nada y hubiera acompañado a Abigail hasta el día de hoy. El personaje se metió muy dentro de mí. Esta historia solo la podía contar en primera persona.

¿Qué has aprendido de Abigail?
A no juzgar.

¿Lo necesitabas?
Sí, me he hecho absolutamente compasiva escribiendo esta novela. ¿Quién soy yo para decidir qué le sirve a los demás? La puerta del infierno, normalmente, es muy atractiva y ese paisaje perturbador suele ser muy bonito y atrae mucho. La línea peligrosa no es negra y con demonios. El infierno tiene apariencia de paraíso.

¿El amor no tiene límites?
El gran enigma y el agujero negro en las relaciones personales es el amor. Todo es una gran incógnita. Yo tengo una enorme fe en el amor auténtico y en el que no tiene límites. Siempre, eso sí, que no dañe a otro. Cuando uno sufre no hay amor. El amor es un sentimiento generoso que solo quiere el bien del otro y que no tiene nada que ver con polvos gloriosos.

¿Cómo reacciona Teresa Viejo cuando le prohíben algo?
Tiendo a ser racional y si lo que me prohíben está dentro de lo racional, escucho. Me rebelo ante muchas cosas.

 

¿Qué lleva en el bolso? De todo porque es enorme: cartera, móvil, cargador, auriculares, bolsa con pinturitas, un spray nasal, gafas y ácido hialurónico para los ojos. ¿Te parece poco?

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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