Aliwalú Caparrós: “Hay que comer más limpio”

· 6 de Abril, 2017

Texto: Isabel Olmos

A caballo entre Ibiza y México, Aliwalú es una de las health coach o maestra de cocina vital más conocida en España. A principios de abril, dio un curso en València

Eres especialista en cocina vital pero… ¿qué es la cocina vital?
La cocina vital es alimentarse de la manera más limpia posible, lo más cercano al origen del producto, con el menor número de intermediarios y, por supuesto, donde se trata a los alimentos con consideración. Hablamos de productos de temporada, lo más orgánicos y locales posibles.

Entonces, toda la cocina no es vital…
Los alimentos, especialmente los vegetales, cuando se cocinan a más de 42 grados pierden el 80% de sus nutrientes. En algunos casos, se produce una alquimia que los hace medicinales o muy ricos pero la vitalidad nutricional no está. Yo siempre hablo de vitalidad, no de valor nutricional. Por eso, por ejemplo, no proporciona vitalidad comer carne, animales muertos. Cuando nacemos lo hacemos con un PH perfecto 7,3. Nos destetamos y empezamos a ingerir leches procesadas y productos industriales, con conservantes, que van acidificando nuestro cuerpo. El cuerpo es en un 74 % agua. Un cuerpo ácido es como una casa sucia que nunca limpias. Las células se alimentan de oxígeno y agua. Un cuerpo alcalino es un cuerpo que su agua es limpia y sus células están sanas. Las chucherías, los colorantes, todo eso ensucia y acidifica nuestro organismo. Cuando hablamos de alcalinizar el cuerpo es que necesitamos compensar tanta acidificación. Una célula en agua ácida, es como si estuviera nadando en una cloaca y muta de alimentarse de oxígeno y agua a alimentarse de lo que hay en ese entorno, las toxinas que allí hay.

Díme alimentos que no sean vitales, que acidifiquen nuestro cuerpo.
El azúcar blanco, que aparentemente da vitalidad pero quita energía; los productos lácteos, especialmente los de la vaca; las harinas procesadas como bollería, baguettes y galletas porque tienen mucha química; la carne, principalmente la roja, y los refrescos. Estos serían los principales.

¿Y por qué otros productos más vitales los podemos cambiar?
Hoy en día hay muchas opciones para cambiar unos productos sucios por unos limpios. Hay que comer más limpio. Si sustituyes una leche de vaca animal procesada por una leche de almendra hecha en casa recibes una nutrición mas poderosa y limpia. En lugar de comerse una carne de vaca de supermercado hormonada y maltratada si realmente quieres comer carne elige una carne de procedencia más consciente. Es importante saber combinar los alimentos y, por ejemplo, la proteína animal se ha de comer con verdura verde, nunca con carbohidratos como patatas, pan o arroz. Sería importante también eliminar los refrescos porque llevan mucha química y mucho azúcar. Precisamente, cuando ingerimos mucho azúcar nuestro organismo necesita metabolizarlo chupando calcio de los huesos. Los panes de harina procesada se pueden sustituir por otros de harinas más saludables, como trigo sarraceno, centeno, maíz, etc…

Si trabajo mucho y no tengo tiempo ¿qué es lo que no debe faltar en mi nevera?
No deben faltar las hojas verdes, las ensaladas, brócoli, espárragos, judías azukis o las espinacas. Tampoco puede faltar la pasta sin gluten, el arroz integral, el mijo, el amaranto, el trigo sarraceno y la quinoa. Y luego los probióticos naturales como el chukrut, el kéfir o la kombucha.

Ahora se habla mucho de los superalimentos, ¿qué son exactamente?
Es un concepto nuevo pero es importante porque es la primera vez que hemos podido recuperar productos ancestrales de culturas poderosas y tener acceso, por ejemplo, a la maca peruana o al shilajit de Mongolia, alimentos muy potentes con mucha densidad nutricional que trabajan diferentes aspectos: algunos desintoxican el cuerpo; otros equilibran nuestro organismo por ser adaptógenos , etc…

¿Cuáles son los problemas que te expone la gente?
Mucha gente viene por la falta de energía, por el estrés, y también por la necesidad que sienten de hacer un cambio vital, dar un giro en su vida. Un coach vital lo que hace es acompañar a la persona en su camino de transformación y asesorándola en ese proceso hacia un estilo de vida saludable y que se adapte a su historia personal y a su ritmo, porque cada persona es un mundo.

LLEVA EN EL BOLSILLO…

Llevo mucho, pero básicamente un botecito de líquido para alcalinizar el agua; un pintalabios siempre orgánico, porque mi pasión es pintarme los labios y un aceite esencial porque me encantan y son super medicinales.


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