La Polaroid

· 22 de junio, 2018

Volumen 125
«El tiempo sólo es un estado: la flama en la que vive la salamandra del alma humana»
(Esculpir en el tiempo, Andréi Tarkovski)

 

En agunas culturas creen que las fotografías atrapan y arrebatan el alma. Se la llevan a rastras y la dejan allí dentro, aprisionada para siempre. Tienen algo de razón. La fotografía caza al vuelo, captura, algo que late, algo vivo, un sentimiento, una energía (eso somos), un punto del alma. Lo que pasa, porque todo pasa, allí, en la foto, en la imagen, permanece. Como si la cámara pudiese lo que nada ni nadie, contener la arena entre los dedos, las lágrimas en la lluvia, retener los deseos en un deseo infinito cuando se hacen realidad. Todo eso que se nos escapa, que no alcanzamos a comprender.

Yo pensaba que era superstición. Hasta que una noche apareció la Polaroid. La Polaroid era toda una tradición, se ve. Reservada a gente especial, a momentos especiales. Un abrazo y un beso por sorpresa y por la espalda, una sonrisa rosa. Un instante detenido. Aquella alegría, promesa de tanto, una vida condensada en el clic, justo mientras escupía la cámara, una historia larga de un segundo… todo lo atrapó la Polaroid, se lo llevó a rastras hasta adentro. Nunca vi esa foto. Sé que acabó en el lugar al que estaba destinada, la puerta de la nevera. Pero no sé que fue de ella. Si aún existe. Si existiera, quedaría esperanza. Si pudiera llegar hasta esa cápsula del tiempo, abrirla y recuperarlo todo. Recuperar el alma.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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