Los lunes

· 11 de mayo, 2018

Volumen 119

«Pero después de todo, no sabemos

si las cosas no son mejor así,

escasas a propósito… Quizá,

quizá tienen razón los días laborables.»

(Lunes, Jaime Gil de Biedma)

 

 

Los frailes solían contarme una historia. La historia de una niña que se iba al bosque a buscar moras y se extraviaba. En lugar de asustarse o llorar, al anochecer se hacía amiga del zorro y el búho y, al amanecer, del águila y el lagarto. Así conseguía regresar sana y salva a casa e internarse en el bosque siempre que le venía en gana. En el cuento, la niña pasaba desaparecida el fin de semana y estaba de vuelta el lunes.

Hay personas a las que, por lo que sea, se les detiene en seco el reloj, y el pulso, y la circulación de la sangre, los fines de semana: el viernes por la tarde, el sábado por la mañana, el domingo por la noche… Por eso los lunes, que casi todos detestan, nosotros esperamos. Esperamos que ocurran las cosas que jamás ocurren, el cuento, el sueño, el milagro, lo imposible; que el reloj vuelva a marcar el tiempo, que el corazón recupere el latido y la sangre recorra otra vez las venas. Esperamos, sentados en las escaleras, que ella aparezca corriendo, ladrando y moviendo alegre la cola. Como si nada. O verle a él plantado ahí en la puerta, recién llegado a propósito para decir una única palabra. Y nosotros ninguna, nada, ¿para qué? Tan solo que es lunes, andábamos perdidos en el bosque y ya hemos regresado.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


Te puede interesar...