Océanos de tiempo

· 2 de marzo, 2018

«-No tenía que haber venido. Debo irme…

¡Por favor, no me tengas miedo!…

¡Eres el amor de mi vida!

-¡Dios mío! ¿Quién es usted?

He cruzado océanos de tiempo para encontrarte…¡Sí! ¡Eres ella… La perdí…!

-¡Oh, amor mío! Me has encontrado…»

(Drácula de Bram Stoker, Francis Ford Coppola)

He hecho dos listas. Una, con las cosas que no. Las cosas que no me gustan de ti, que no me convienen, no me van, las que no son buenas para mí. Las sombras, las dudas, los temores, las lágrimas derramadas (que no entraban en el trato). Todo aquello que duele, que escuece, que araña. Me he recreado -casi con saña- en tus defectos, los largos silencios y los vacíos, los desdenes, las ausencias, las despedidas sin mañana, las promesas que -es así- nunca me harás. Ha quedado una enumeración prolija, exagerada, infinita.

He anotado en la otra lista, la de la izquierda, las cosas que sí, lo que me hace bien, lo que me gusta de ti. A ese lado, el lado del corazón, hay una única palabra -una minipalabra- apuntada: TÚ. Me bastan dos letras. Con ese pronombre bien apretado en la mano, sin dudarlo un instante, yo, que me mareo con nada, me embarcaría ahora mismo en la mar picada que se abre siempre entre los dos. Y, como el vampiro, cruzaría océanos de tiempo. Para verte. Sabiendo, como sabemos ambos, que acabará en naufragio.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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