La casa

· 23 de febrero, 2018

Volumen 108

«… ya no pensemos más: ésta es la casa:

ya todo lo que falta será azul,

lo que ya necesita es florecer.

Y eso es trabajo de la primavera.»

(A la Sebastiana, Pablo Neruda)

Llevamos dos años construyendo la casa. Primero la hicimos de papel. Así podíamos atarle globos al tejado y plantarla en las nubes. Así quedaba, como los barcos pirata, a merced del viento. Pero luego le crecieron patas, o cimientos o algo, y echó raíces. Los globos siguen en el tejado. Por si acaso. Para poder alzar el vuelo cualquier día, dar un paseo hasta el final del arcoíris y regresar a tiempo, para mantener -siempre- los pies en el suelo y la mirada en el cielo.

A veces, como si esta ya no fuera mi casa y fuera la casa tomada, yo me he quedado en un rincón, mirando para afuera. Y, bueno, la casa no es un palacio, y quizá necesite una mano de pintura, o dos, incluso tiene alguna de esas figuritas feas de verdad pero es nuestra casa y las figuritas, nuestras figuritas, con su historia única detrás, que las hace preciosas. Cada día, créanme, me marcharía dando un portazo, o soltaría lastre sin mirar abajo, pero cada día vuelvo porque la casa… la casa se nos ha llenado de gente.

Y esa gente, que sois vosotros, obra el milagro cada semana, cada viernes, cuando la casa abre puertas y ventanas, entráis, la tomáis, yo me quedo arrinconada mirando, dejando hacer, y entonces, solo entonces, la casa deja de ser una casa y se transforma en hogar.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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