Eva y el paraíso

· 22 de septiembre, 2017

Volumen 86:

«Intenté escribir el Paraíso.

No te muevas

Deja que hable el viento

Ese es el Paraíso».

(Cantar CXX, poema de Ezra Pound)

 

Yo, señor, soy una eva. Una más, una de todas. Como Lilith, Pandora, Helena, Carmen y tantas. Como mi madre, como mi hija, como mi abuela. Una expulsada del paraíso. Me gano el pan con el sudor de mi frente y parí con dolor (no es cierto, parí sin epidural, porque no la quise, pero no hubo dolor, eran contracciones que ayudaban a mi bebé en su camino afuera, en su primera y precoz expulsión del paraíso).

Supongo que al final del arco iris no me espera el cielo. No creo que el edén esté en este mundo, yo al menos no lo he visto. No transito nirvanas artificiales. De modo que imagino que acabaré en el infierno. Porque si volviera por el paraíso, el que sea, créanme, volverían a expulsarme. Me dejaría tentar y tentaría, hablaría con la serpiente -tan feliz narcotizada por su mirada- y cogería la manzana -sin pensarlo un instante- del árbol del conocimiento -ese pecado: querer saber-. Aun sabiendo el final, aun sabiendo cómo acaba, lo haría de nuevo, siempre igual, una y otra vez. Con una diferencia: ni loca compartiría la fruta, roja, jugosa, fresca, con ningún adán. Me la quedaría para mí sola, sería mala. Pero, claro, está en mi naturaleza. Porque soy una eva.

Susana Golf

Susana Golf es la directora de la revista Urban. Periodista de Levante-EMV desde 1988, ha sido jefa de sección de Valencia y de Sociedad y coordinadora del suplemento Extra Moda.


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