Descemer Bueno: «Enrique Iglesias es un tipazo y me está ayudando»

· 9 de julio, 2018

Autor de éxitos como Bailando, Loco o Súbeme la radio, el cubano lanza junto a Enrique Iglesias Nos fuimos lejos. La canción ya ha superado los diez millones de visitas. Bueno también escribió Desde que estamos juntos para Melendi y Pastillas para dormir para Estopa.

 

Sabe lo que a la gente le gusta escuchar y así actúa. Descemer Bueno es un tipo que irradia felicidad. La vida le sonríe y no le importa reconocerlo. «¿Miedo, por qué?, ya llegarán los malos momentos», apunta con una generosa sonrisa. El cantautor cubano, acostumbrado a moverse entre bambalinas, acaba de dar un paso al frente y ya está en la calle Nos Fuimos Lejos, su primer sencillo con Sony Music Latin. En esta canción comparte protagonismo con Enrique Iglesias para el que compuso temas como Bailando o Súbeme la radio.

 

 

Otro tema más junto a Enrique Iglesias. Parece que os habéis propuesto hacer bailar a todo el mundo este verano con Nos fuimos lejos.
¿Tú crees? Defiendo las canciones como a mis hijos, a todos los quiero por igual y eso de darle a una canción más importancia que a otra… Éste es mi primer sencillo y Enrique Iglesias y El Michu me están ayudando a lanzar mi carrera en solitario como artista. ¿De la canción qué te doy a decir? Pues que la recepción está siendo magnífica. Enrique la puso en sus redes y… lo petó.

Parece que el tándem Descemer-Enrique Iglesias funciona.
Mi amistad con Enrique viene de lejos y te juro que es un excelente ser humano, un tipazo y un artista como no conozco otro. No me gusta pensar que por estar con Enrique todas las canciones van a tener el éxito de Súbeme la radio o Bailando. Enrique es de los artistas latinos que más números uno tiene y el hecho de que cante conmigo es un gran empujón porque su plataforma es tremenda. Gracias a Dios ya hay mucha gente que quiere cantar conmigo. Esto es una rueda. Yo te ayudo a ti y tú me ayudas a mí. Enrique tiene mucha fuerza interior para defender mis canciones.

A Melendi le compusiste Desde que estamos juntos y también fue número uno.
Sí, funcionó muy bien.

 ¿Y cómo es escribir para una gran compositora como Luz Casal?
Fue raro. No sé ni cómo sucedió porque no la conocía. Creo que fue Julieta Benegas quien le envió mi canción a Santiago Meléndez y él se la mandó a Luz. En ese momento, ella estaba pasando por un momento difícil y Sé feliz significó algo para ella. También hay algo de místico en todo esto porque la primera vez que vine a España me impresionó escuchar Piensa en mí. Si me hubieras preguntado quién me gustaría que cantara una de mis canciones te hubiera dicho que Luz Casal. ¡Lo deseaba tanto! Ahora que la conozco te digo que es una gigante.

Cuando compones para artistas top, ¿escribes y se la entregas?, ¿te hacen indicaciones?. ¿Cómo es el proceso?
Depende del artista y de cómo las personas que los rodean te dejan llegar hacia ellos.

 ¿Tienes miedo a que se te encasille?
Al principio sí, porque se me consideraba un compositor de baladas y canciones románticas. Todo cambió con Bailando o Súbeme la radio. Los que estaban acostumbrados a mis boleros me criticaron porque pensaban que había virado a favor de la industria. No fue así. Me encanta Juan Gabriel, José José, Silvio, Serrat o Sabina, pero también me gusta el reguetón. Me gusta hacer un poco de todo y no aburrirme. Ahora se quejan del reguetón y antes de la música anglo.

 ¿Y por qué crees que se desprecia al reguetón?
Muchos de los que lo desprecian son personas que tienen mucha cultura pero que no entienden que la música se haya simplificado hasta ese punto. Yo estudié música clásica, me gradué, he sido profesor de cursos de verano en la Universidad de Stanford. Muchas veces me preguntaba ¿y la música popular? Yo no subestimo ningún tipo de género, me encantan todos y sí que me doy cuenta de que la preferencia del público es hacia lo bailable y eso no es malo. El cuerpo está hecho para emocionarse.

 Ganaste un Goya en 2006.
Sí, fue con la película de Benito Zambrano. ¡Cómo lo voy a olvidar! En México he hecho la música de un par de películas como Violeta y Siete días en la Habana.

¿Quizás tu éxito es que sabes lo que la gente quiere escuchar?
Pretendo saberlo, pero influyen muchas cosas. A veces escribo y pienso, esta canción tiene algo. Con la primera que le escribí a Enrique me pasó así, se la mostré, se la mandamos a Sony y ellos no nos hicieron mucho caso. Yo sabía que iba a funcionar, que no estaba engañando a la gente ni nada y, al cabo de unos años, funcionó.

Las cifras que alcanzasteis con Bailando fueron espectaculares.
Cuando en 2009 hicimos la canción Don Omar y Romeo Santos eran los artistas del momento y movían cifras altísimas. Todo cambió con Bailando, porque era una canción que tenía algo diferente ya que no era reguetón y tenía jamaiquina, dancehall y algo de flamenco. A Enrique le dije ‘igual cuando vayas a España te tiran tomates, porque es un atrevimiento’. Pero a Enrique le gustó y me dijo ‘creo que será la canción más grande de mi carrera’. Yo decía, ‘¿cómo puedes saber algo así?’ Al poco empecé a ver que mucha gente repetía lo mismo. Fue increíble. Cuando empezó a sonar Despacito, recuerdo que Enrique me llamó y me dijo: ‘Esta canción no va haber quien la saque de ahí’.

 Han pasado cuatro años y la canción sigue sonando.
Sí, pero desde antes del primer día ya dijo, ‘esta canción es la más grande de mi carrera’.

 A esa canción le acompaña, además, la polémica.
Bailando la compusimos Enrique y yo en 2009. En 2013, y viendo que no salía, le pedí permiso y la saqué yo junto a los chicos de Gente de zona. Un año entero estuvimos siendo número uno en Cuba. Un día, Enrique me llamó y me dijo: ‘Me has robado la canción’ y yo le recordé que le había pedido permiso. Lo recordó, se volvió a grabar y todo lo demás ya lo sabes.

 Cantante, compositor, productor y también eres escritor.
​ Sí pero ya lo he dejado. Pensé que con las canciones llegaría más lejos.

E ibas a ganar más dinero.
Bueno, nadie sabe, nadie sabe.

No seas modesto.
Cuando empecé a leer la Trilogía sucia de La Habana de Pedro Juan Gutiérrez, me di cuenta de que ya estaba todo hecho. En Cuba hay gente con mucho talento. He leído casi todas las obras de Dostoievski, Tolstoi, de Milan Kundera, de Hermann Hesse, pero dije ‘¿qué hago yo con todo eso si yo lo que quiero es hacer canciones? Y aquí estoy, siendo músico.

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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