Elefantes: «Nos sentimos artesanos de la música»

· 14 de marzo, 2018

Elefantes pisa fuerte. Insiste Shuarma, voz y guitarra de la
banda, que en la vida todo es una «cuestión de energía y emociones». Lo que trasmite La Primera Luz del día, el último álbum del grupo, es verdad, su verdad.

 

  • «Con la misma naturalidad con la que apretamos el stop, volvimos a apretar el play». Con esta sencillez describe Juan Manuel Álvarez Puig, el reencuentro de Elefantes. Un play que, como desvela Shuarma, se dio «en una comida». Ahí empezó a gestarse La Primera Luz del día, el octavo álbum de la banda. Un disco que se inspira en las decisiones que asumimos a diario y que quizá sea el trabajo de Shuarma (voz y guitarra), Julio Cascán (bajo), Jordi Ramiro (batería) y Hugo Toscano, más próximo a La forma de mover tus manos (2003), una de sus mejores obras.

 

Habláis en Cada vez que todo tiene su por qué. ¿Por qué La Primera Luz del día?
Porque de alguna manera no es solo el título del disco, sino todo el disco porque es circular. De algún modo habla de la posibilidad que nos da la primera luz del día para reflexionar y decidir cosas. Hay cosas que no podemos decidir, como lo que nos va a suceder, o, lo que la vida nos va a poner delante. Sin embargo, sí que podemos decidir con qué actitud nos enfrentamos a lo que la vida nos va a poner delante. Al final, la actitud es algo que nos define y este disco habla de eso, de ponerte un poco en contacto contigo para decidir de qué manera quieres enfrentarte a lo que la vida te va a poner por delante.

¿Y con qué actitud te enfrentas tú a la vida?
Depende de la energía. Mi actitud depende del día y de mi estado de ánimo. Lo que sí definiría como mi actitud es el estar en contacto con lo que siento. Intento, si estoy triste, aceptar que estoy triste y no querer luchar contra eso; si estoy rabioso, si estoy contento… Es verdad que hay emociones que son más agradables que otras, pero al final, todas cumplen su función y lo que yo intento es estar en contacto con lo que siento. Siempre está el amigo que te dice ‘no estés tristes’ y yo le digo ‘joder, déjame estar triste si hoy me toca’. Y nuestras canciones son un reflejo de lo que nosotros somos.

¿Y con qué actitud debe enfrentarse el público a este álbum?
Sin prejuicios, pero no solo en relación al disco sino en relación a la música, al arte y a la cultura porque al final la creación es libertad y la libertad está muy lejos de los prejuicios. Creo que es importante entrar en un disco dejándote llevar. Si conectas, fantástico, y si no, pues no pasa nada. Al final, todo es una cuestión de energía y emociones.

¿Por qué el reencuentro?
Por el mismo motivo por el que nos separamos. Es muy difícil de definir. Es una energía entre todos, una vibración, algo complejo… En una época de nuestra carrera dulcísima, en la que vendíamos discos, llenábamos en los conciertos y en la que de puertas hacia afuera todo era maravilloso, de puertas hacia dentro, habíamos perdido la conexión, y para nosotros, eso era vital porque eso es el éxito. Si las bases no están bien puestas, todo lo demás cuesta de disfrutar. Entonces decidimos parar. Pensábamos que nunca jamás volveríamos a unirnos. Un día, y después de ocho años sin estar los cuatro juntos, nos sentamos a comer y aquello que pensábamos que se había perdido, pues no, estaba ahí. En ese momento volvimos a vibrar en la misma frecuencia y, con la misma naturalidad con la que apretamos el stop, volvimos a apretar el play.

Las letras del álbum hablan de mirarse hacia dentro. Quizás en una época en la que todo se critica, no está mal empezar por enjuiciarse a uno mismo.
Esa es un poco la idea. Empieza por ti. En una época en la que están pasando cosas muy difíciles a todos los niveles, cosas en las que te sientes pequeño porque no puedes hacer nada, en realidad sí que hay algo que puedes hacer y es empezar por ti; mirar nuestro pequeño jardín y crear nuestro paisaje. Para hacer eso es muy importante descubrirte a ti mismo y descifrarte de algún modo.

Al final, lo simple es lo más profundo.
No sé si lo más profundo, pero sí lo más honesto. Hay algo de verdad en lo sencillo. Cada uno tiene su verdad, porque ésta nunca es universal,y nuestro disco tiene nuestra verdad que tiene tanto o tan poco valor como eso. Es nuestro punto de vista y visión y, eso, es lo que le mandamos al público, luego él que lo reciba como quiera, pueda, o le apetezca.

Se dice que el último disco siempre es el mejor. ¿Lo crees?
Sí, porque de algún modo, quieras o no, lo último lleva implícito todo lo anterior. En lo último, aunque sea una obra más o menos aceptada, no importa tanto el resultado final sino lo que le pones de ti. A medida que vamos haciendo camino, no dejamos de dar pasos. Un zapatero que lleva muchos años en su oficio, al final, acaba haciendo buenos zapatos. Nosotros nos sentimos artesanos de la música. Sentimos que nuestro último disco lleva lo mejor de todo lo anterior y que cada vez hacemos los zapatos un poquito mejor.

Entonces, ¿este álbum es una continuidad u os lo planteasteis como un empezar de nuevo?
De verdad y no sé por qué siempre sentimos que empezamos de cero. Eso tiene cosas buenas y otras no tanto. Lo positivo es que siempre tenemos mucha ilusión por lo que estamos haciendo. Nosotros intentamos estar muy presentes en el ahora.

En este álbum, y respecto al anterior, ¿en qué habéis intentado o buscado experimentar?
De algún modo, hemos entrado en el estudio menos ensayados porque cada vez confiamos más en nuestra forma de hacer las cosas. En los inicios, ensayábamos mucho. Notamos cuando algo funciona o no funciona, lo que no quiere decir que esté bien o mal hecho. En este disco hemos entrado sin muchas cosas establecidas y las hemos ido haciendo en el estudio a nivel musical. Hemos incluido un aroma a la música española de finales de los sesenta con los Brincos, Los Sírex, los Módulos, Los Ángeles y eso era una visión que no habíamos introducido en ningún otro disco.

¿La Primera Luz del día es la evolución natural de Nueve canciones de amor y una esperanza? ¿o es lo que ha ido surgiendo?
Dejarte llevar, sí o sí, te va a llevar a una evolución. Es, simplemente, andar el camino. Todo lo que aprendimos en el disco anterior está en éste y también todo lo que hemos ido aprendiendo en el proceso creativo del disco de la gira del disco anterior.

«Y el sol se lleva tu alma para hacerla luz». ¿Por qué habéis elegido esta frase de Federico García Lorca para la carátula del disco?
Porque intentamos aprovechar cada pequeño rincón para introducir una frase poética que siempre es algo muy inspirador. De alguna manera, a nivel un poco abstracto, sentimos que formamos parte de un todo universal. Tengo la fe de que todo es energía y que formamos parte de un todo, de una energía que tiene una fuerza que nos lleva a todos al destino. Creo en el destino y que, de alguna manera, hay una fuerza que nos lleva y nos guia y, a través de ella, nosotros actuamos. De algún modo, nada es mérito nuestro y nada es por nuestra culpa. Al final, formamos parte de un proceso, así sentimos que se ha hecho este disco y así sentimos que funcionamos como individuos. La frase es un guiño a Lorca, a la poesía y al fluir.

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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