LA PLATA: «Preferimos recordar a Joy Division antes que a Los Planetas»

· 10 de marzo, 2018

Fotografía: La Plata © Adriana Chávez


Texto: Eduardo Guillot

Tras la espectacular acogida de “Un atasco”, un Ep de debut que agotó sus quinientas copias en pocos meses, el quinteto valenciano La Plata se estrena en largo con “Desorden”, un trabajo producido por Carlos Hernández que les llevará a festivales como el Vida, Low o WAM.

 

Quizá ellos ni se acuerden, pero un spot publicitario de automóviles de mediados de los noventa hizo popular una expresión que se les podría aplicar a la perfección, porque La Plata son jóvenes, aunque sobradamente preparados. Su experiencia en bandas anteriores como Tulipán, Acapvlco, Dreamy Eyes, Mental Signals, Teletexto o Carmonas, entre otras, posibilita que hayan emprendido este nuevo proyecto con la lección bien aprendida. Desorden, editado por Sonido Muchacho, es su carta de presentación en formato largo.

 

La mayoría de vosotros ha pasado previamente por diferentes grupos de corta vida. ¿Se puede afirmar que La Plata es el definitivo?

No nos gusta la palabra definitivo, significaría que nunca más vamos a hacer nada que valga la pena. Pero es evidente que La Plata puede tener más continuidad que otras bandas en las que teníamos 17 años, como eran Acapvlco o Carmonas. Tenemos más edad y todos compartimos la misma visión. Remamos en una sola dirección, y ese factor permite pensar en un futuro para La Plata. En Carmonas o Acapvlco, por ejemplo, había intereses y edades muy diferentes, cada uno quería una cosa, pero esta es la primera vez que lo hemos hablado todo antes de ponernos a tocar.

 

Inicialmente, La Plata era un proyecto personal de Diego. ¿Cómo se completa el grupo?

Diego escribió un par de canciones en casa y empezó a quedar a tocar con Carmona. Cuando le enseñó los temas, entre los que ya estaba Un atasco, decidieron ampliar el repertorio. Lo más curioso es que todo ha fluido de manera muy natural, los músicos en los que fuimos pensando encajaban perfectamente en la idea de la banda.

 

Y en un momento en que no resulta fácil conseguir un contrato discográfico, el sello madrileño Sonido Muchacho decide apostar por vosotros. ¿Fue fácil convencerles?

Cuando completamos un set suficiente para tocar en directo, nos planteamos salir a tocar a diferentes ciudades y aprovechar para contactar con sellos en cada una de ellas, pero Luis Fernández, de Sonido Muchacho, nos escribió en cuanto escuchó “Un atasco”. Queríamos sopesar todas las opciones, así que tres meses después actuamos en Barcelona y vino a vernos gente de BCore y La Castanya, luego se interesó El Segell del Primavera… Pero la relación con Sonido Muchacho siempre ha sido muy abierta y apostaron por nosotros desde el primer momento. Además, queríamos que fuera un sello que hiciera también el booking y el management.

 

¿Supone una presión añadida que tantas compañías estuvieran interesadas? No. El proyecto es muy sólido, confiamos en él, aunque también nos enfrentamos a decisiones que hasta ahora no habíamos tenido delante. Lo más complicado de elegir sello es que supone meter a alguien externo en la relación. Hay que elegir muy bien al nuevo compañero de piso.

 

Habéis grabado con Carlos Hernández, que ha producido a Triángulo de Amor Bizarro, Viva Suecia o Los Planetas. ¿Fue elección vuestra o del sello?

Nos gusta cómo trabajan Carlos Hernández, Hans Krüger, Sergio Pérez y el dúo que forman Cristian Pallejà y Ferran Resines. Conseguimos un buen precio con Carlos y lo cerramos. Para los presupuestos que hemos barajado hasta ahora, sigue siendo un disco caro, pero se nota en el sonido: Lo puedes poner en el móvil, en el portátil, en el coche… Suena bien en cualquier sitio, tiene un sonido muy comprimido, todoterreno. La grabación ha sido un proceso de aprendizaje, lo hicimos todo por pistas, la idea es que fuera robótico. No hay samples, pero el sonido está muy tratado. En un disco en el que están pasando tantas cosas a la vez, era importante que todo estuviera en su sitio.

 

Desorden remite a “Disorder”, de Joy Division, y la portada tiene una estética que los recuerda. ¿Está hecho a propósito?

El título tiene que ver con el desorden mental que hemos vivido en la época en que se ha hecho el disco. Se puede relacionar con Joy Division, está claro que es un guiño, pero no nos dimos cuenta hasta que nos lo dijeron. No está hecho a propósito. Igual que ellos llegaron a una estética o un título, nosotros lo hemos hecho por otras vías. Son un referente para nosotros, no nos molesta que se nos asocie, pero la idea no parte de ellos, sino que hemos desembocado en lo mismo por distintas vías. No es un problema, hay miles de grupos que imitan a Ramones.

 

Incluso “Me voy” parece tener ecos de “Atmosphere”.

No lo habíamos pensado, pero nos gusta. Desde el principio la referencia eran los Velvet Underground, porque es una canción muy repetitiva, y también tiene una influencia directa de “Just Like Honey”, de The Jesus and Mary Chain. Pero la referencia a “Atmosphere” nos encanta. Preferimos recordar a Joy Division que a Los Planetas.

 

O a New Order, muy presentes en los teclados.

Eso es totalmente voluntario, es una referencia que incluso comentamos. No nos molesta que digan que sonamos a ochentas, sino que se generalice, porque en los ochenta pasaron muchas cosas. También estaban Black Flag o Fugazi.

 

Y The Smiths. ¿Han sido un modelo para algunas guitarras?

Los arpegios limpios nos gustan mucho, especialmente en canciones aceleradas. En ese sentido sí hay algo de influencia de los Smiths, pero también de bandas de este siglo, que tienen los mismos referentes.

 

Presentáis el disco con un festival donde también tocan Sierra, Fantastic Explosion, Heather, Futuro Terror, Vulk, Alfa Estilo e Hyperclear. ¿El modelo es el Festunizer?

Absolutamente. Nos gusta mucho cómo han hecho las cosas, su forma de funcionar, de aportar algo nuevo y no parar de tocar. Por eso pensamos en hacer algo en la misma línea para presentar el disco.

Eduardo Guillot

Periodista cultural


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