WE ARE NOT BROTHERS: «En España nadie ha querido apostar por este disco»

· 24 de febrero, 2018

Fotografía: We Are Not Brothers © J Furia & Jes Orquadi


Texto: Eduardo Guillot

El proyecto electrónico alcanza la mayoría de edad con “III”, un álbum de contundente sonido, producido por David Kano, donde el ahora cuarteto despliega todo su potencial y cuenta con colaboraciones como las de Ana Curra, The Suicide of Western Culture o Hugo Mas. No exageramos si afirmamos que “III” es el disco de electrónica que la escena valenciana necesitaba. El modo en que combina militancia techno y actitud punk lo convierte en un artefacto abrasivo, que no deja indiferente al oyente, y que marca la madurez definitiva de la formación alcoyana, integrada por Fran Sancho (electrónica), Damià Llorens (electrónica, voz), Rafa Arques (guitarras) y Juanig Pérez (bajo), que se acaba de incorporar como sustituto de Blai Vañó.

 

Aunque el origen del grupo se remonta a 2006, se diría que este es vuestro disco más ambicioso hasta la fecha. ¿Era el momento de dar el salto? ¿Por qué ahora?

 

Rafa: Viendo la trayectoria del grupo desde sus inicios, no me parece tanto un salto como un paso adelante. Hay momentos importantes en los que hay decidir si quedarse donde se está o arriesgar y, hasta ahora, siempre se ha ido a por la segunda opción. El primer disco fue un CD en formato dúo y con un ámbito de distribución bastante reducido. El segundo, un LP autoproducido, abrió las puertas al formato banda y se distribuyó a nivel nacional junto con una apuesta más fuerte en directo. “III” es la continuación natural de ese proceso creativo a todos los niveles.

 

Damià: Yo añadiría que decidimos dar este salto (porque ha sido una decisión totalmente premeditada en la que llevamos trabajando 2 o 3 años) primero por la buena acogida de nuestro anterior trabajo (al menos en medios especializados y en la escena underground) y, en segundo lugar, por nuestra propia naturaleza como músicos o intento de ello: somos unos putos locos de la música, siempre lo hemos sido y, al darnos cuenta de que teníamos algo potente y original entre manos y que podíamos llegar a crear un buen proyecto que nos motive en todos los sentidos y con el cual podamos alcanzar determinadas metas que consideramos importantes, decidimos apostar fuerte e invertir mucho tiempo, esfuerzo, ideas y también algo de dinero, por qué no decirlo. Recordemos que, por muy romántico que sea este proyecto, y la música en sí, como cualquier arte, se encuentra en un mundo extremadamente capitalista y por ello, también está dentro de un circuito y de una industria, y tener una banda, crear un proyecto de tales características, conlleva sus gastos que no son pocos.

 

Francho: Durante el proceso de creación de “III” pensamos que era el momento de profesionalizar de algún modo el proyecto y es por eso que decidimos que el nuevo álbum estaría grabado y producido de esta manera.

 

En esta ocasión os presentáis como cuarteto. ¿A qué obedece la ampliación de componentes?

 

Damià: Empezamos siendo dos, luego probamos con banda completa, simplemente por experimentar y como algo puntual, pero nos flipó la experiencia, sobretodo por el “flow” que tuvimos con el resto de músicos, que siempre han sido amigos cercanos y porque, en definitiva, siempre hemos querido formar una banda, pero no sabíamos tocar instrumentos, por eso empezamos con máquinas. De todas formas, continuamos ofreciendo el formato dúo, que es muy parecido pero más techno.

 

Francho: El proyecto adoptó la formación de banda desde la producción del segundo álbum, “No som germans”. Tras ver el resultado, pensamos que el formato funciona tanto a la hora de producir como de actuar en directo, y por eso que queríamos asentar el proyecto sobre estas bases, pero sin dejar atrás el formato dúo, que nos permite más flexibilidad para ciertas actuaciones, según las características o finalidad de las propuestas.

 

“III” parece un muestrario de todo lo que sois capaces de hacer: industrial, techno, mákina, post-punk… ¿Era la intención?

 

Damià: Lo era, excepto por lo de “mákina”, subgénero de la degeneración del bacalao en bakalao en tierras catalanas. Odio eterno a esa mierda. No sé si te referías a ese estilo tan concreto…

 

Francho: En realidad, sí. La idea principal de “III” era generar un sonido propio, que nos caracterice como banda y que, a pesar de mezclar varios estilos, tenga un nexo de unión y unas características que lo hagan reconocible.

 

¿Por qué habéis escogido a David Kano como productor? Se le asocia con Cycle, pero ha hecho muchas otras cosas cercanas a vuestra filosofía, ¿no?

Damià: Le conocimos hace unos 3 o 4 años y congeniamos de puta madre. Él, a pesar de producir para todo tipo de artistas, incluso mainstream, y de estar estrechamente relacionado con la escena “indie”, tiene un gran fondo y un pasado de músicas oscuras y techno. Enseguida cuajó la relación, también personal, que para nosotros es muy importante, y de inmediato supimos que con él podríamos dar un gran salto en la producción, y así se ha demostrado. Evidentemente, nos informamos antes, pedimos recomendaciones a gente del mundillo, a pesar de que ya sabíamos que es de los pocos productores en España, si no el único, que sabe mezclar electrónica con guitarras. ¡Ni te puedes imaginar la cantidad de capas sonoras y de trabajo que lleva cada una de estas canciones! Ha sido un proceso de dos años que, al final, ha resultado incluso tortuoso (risas). Pero vamos, estamos 100% satisfechos con el disco.

 

Francho: Pensamos que Kano podría, de alguna manera, levantar nuestro sonido, para así darle la potencia y características que buscábamos. David es un tío de electrónica, pero que en realidad produce a más bandas que están fuera del género. El conocimiento de estos dos “bandos”, por así decirlo, creo que lo convierte en la persona indicada para nuestra producción, que de alguna manera une la electrónica con otros estilos de diferente instrumentación.

 

Las colaboraciones son muy potentes. Vamos por partes. ¿Por qué pensasteis en Ana Curra para “Europe is Dead”?

 

Damià: La idea inicial era grabar un cover de Suicide con ella, lo que mutó a un cover de Parálisis Permanente, y terminó en “Europe is Dead”. Le presentamos el tema y le flipó muchísimo, así que accedió inmediatamente y tengo que reconocer que ha sido todo muy fácil, es un placer trabajar con ella, es muy seria y profesional. Tenemos los dos covers grabados, pero quedaron muy guitarreros, muy punk, alejados del resto del disco, así que los descartamos para retomarlos pronto y llevarlos más a nuestro terreno. La idea es editar un 7” con un tema por cara.

 

Os ha acompañado en directo. ¿Qué supone actuar con ella?

 

Damià: Haber trabajado con alguien a quien has admirado durante gran parte de tu vida y haber cosechado una gran amistad con esa artista, que es además una persona extraordinaria, es de lo mejor de todo este arduo proceso. ¡Y más aún viendo los resultados! Un gran descubrimiento, y no solo ella, sino toda la “crew” que siempre le rodea, que son excepcionales. Ambas “crews” hemos encajado a la perfección, porque nosotros también nos rodeamos de gente muy peculiar y extraordinaria (risas). Se hizo amiga de mi madre cuando vino a Alcoi, ¡con eso te lo digo todo! (risas). Pero esa historia la reservamos para el día que escribamos un libro sobre anécdotas We Are Not Brothers, que son muchas y muy freaks, un libro solo de anécdotas, no creo que a nadie le importe una mierda nuestra historia (risas).

 

Rafa: Una pasada… llenó de energía el escenario en el pre-estreno del disco en Alcoi, como se puede apreciar en el vídeo que publicamos, y eso no se consigue solo con tablas: se necesita pasión.

 

Francho: Actuar junto a Ana te da una motivación extra que se contagia al verla sobre el escenario, todos conocemos de sobra su trabajo y hemos crecido escuchándola, y el hecho de que una persona así se interese por tu proyecto y acabe siendo participe del mismo es algo que emociona de verdad.

 

La segunda es de casa. El poeta y músico Hugo Más ya había colaborado en “No som germans”. ¿Qué aporta a We Are Not Brothers?

 

Damià: Esa voz que yo nunca tendré, esa poesía que nunca seremos capaces de escribir, esa intelectualidad de la cual nunca seremos poseedores… Hugo es Dios y nuestro siguiente reto es un álbum completo WANB vs Cavallo vs Hugo Mas (ups, creo que esto era secreto…). Será el disco más anticomercial de la historia, eso seguro.

 

Francho: Creo que Hugo es directamente responsable de ese sonido propio que mencionaba antes que buscamos, los tracks en los que ha colaborado tienen una personalidad propia, trasmitida por su voz y el entorno o sentimiento que acaban generando junto a la instrumentación que los acompaña.

 

Finalmente, The Suicide of Western Culture. ¿Son un referente para vosotros?

 

Damià: Son referentes y son grandes amigos. Teníamos sobre la mesa colaboraciones con artistas internacionales y no las quisimos aceptar. El requisito indispensable era que debíamos tener una buena amistad con aquellos que iban a colaborar en el disco, así que estas tres fueron las elegidas. TSOWC ha conseguido mucho para ser el tipo de grupo que son y para estar en el tipo de país en que estamos y eso es siempre un modelo a seguir. Y lo que acaban de hacer con Muguruza… Es nivel Godzilla… ¡Muy grande! Ya están amenazados con retirarles la amistad y una buena paliza como vengan de gira por estas tierras y no toquemos con ellos (risas).

 

Francho: La verdad es que sí, los conocemos personalmente desde que empezaron y siempre hemos tenido muy buena conexión con ellos y con su música, y creo que han conseguido ser un referente no solo para nosotros, sino también en el ámbito de la electrónica nacional.

 

El disco se ha hecho de rogar hasta que habéis encontrado sello. ¿Ha sido muy difícil conseguirlo? ¿Estáis contentos con la opción de Oráculo Records?

 

Damià: Ha sido extremadamente difícil, sí… En España nadie ha querido apostar por este disco y no tenemos apenas contactos en el extranjero. Hemos hecho muchos envíos, pero ya sabes como funcionan estas cosas. Es un disco arriesgado y en cierta manera, muy ecléctico, lo cual supone un hándicap, porque los sellos pequeños son muy específicos en cuanto a estilo. Oráculo ha apostado, aunque nos ha puesto algunos límites, como dejar fuera de la edición en vinilo los tracks más discordantes, y estamos muy contentos, ya que el sello es una pasada y recomiendo que lo investiguéis porque sus ediciones limitadas son sinónimo de calidad extrema en todos los sentidos y así se han sabido posicionar a nivel internacional en tan solo 2 o 3 años.

 

Francho: La verdad es que sí, Oraculo fue una recomendación externa que ha cuajado desde el primer momento y ver que gente como ellos, que son unos auténticos puristas de la música, tiene interés en publicar tu trabajo, ilusiona muchísimo.

 

 

El interludio dedicado a Ned Ludd o un tema como “121 Xemeneies” hablan claramente de vuestra conexión con la tierra de la que procedéis. ¿De qué manera influye un entorno social, geográfico e histórico como el de Alcoi en el sonido del grupo?

 

Rafa: Es una pregunta difícil, seguramente algo que se ve mejor desde fuera, pero sí es cierto que en estos pueblos todavía se conserva un cierto apego por el lugar que en otros sitios se ha esfumado. Puede que tenga que ver con que la tendencia a la homogeneización que ha impregnado todas las ciudades con una misma rebaba no ha llegado con la misma fuerza a lugares más pequeños. Aparte de eso, Alcoi tiene una historia bastante peculiar y aunque parezca una tontería, su relieve accidentado ha mantenido un cierto grado de aislamiento y endogamia.

 

Francho: El resultado de esa conexión creo que es una mezcla de nuestros gustos y raíces musicales y el entorno en sí, Alcoi es una ciudad que por sus características históricas nos ha dado ese carácter, y esto se trasmite directa e inconscientemente en nuestras producciones.

 

Damià: Alcoi tiene algo que impregna a sus gentes, sus artistas siempre lo reflejan en sus obras de una u otra manera, y nosotros no podíamos ser menos. Siempre nos presentamos diciendo que somos de Alcoi, es marca de la casa. Queremos conservar nuestras raíces y más aún procediendo de una tierra tan controvertida, que tiene una historia llena de claroscuros, que ha sido pionera y esplendorosa, pero que ha sufrido episodios tan turbios como la Revolta del Petroli a finales de XIX y que actualmente se encuentra en una profunda depresión. Eso nos marca, es irremediable, y siempre lo plasmamos en nuestra obra, es inevitable. Tenemos muy claro nuestro carácter internacionalista, pero también nuestro marcado carácter local. Una cosa no quita la otra y los distintos pasajes que acontecen en “III”, bien podrían suceder en San Petersburgo, en Detroit o en Alcoi. Además, respecto a este tema, se dan algunas coincidencias y también algunas paradojas: una banda de música post-industrial procedente de una ciudad post-industrial, una banda que proviene de una pequeña ciudad mediterránea que hace música que suele fabricarse en la gran ciudad cosmopolita centroeuropea, una banda que hace música con máquinas pero que canta a la destrucción de las mismas, una banda que aprovecha las nuevas tecnologías en todas sus dimensiones pero que compone canciones sobre un pasado ya muy lejano, y otras, de un posible futuro aún por conocer. En definitiva, el universo WANB, como puedes comprobar, es bastante peculiar…

 

Todo eso nos lleva a la dimensión política de la banda, que se diría indisoluble de la propuesta sonora. ¿Es así?

 

Juanig: Totalmente, tanto la actitud crítica y contestataria, como el mensaje nihilista son elementos de poder en este aquelarre sónico.

 

Damià: Indisoluble, parece ser que sí, pero no del todo cierto. Repetiremos hasta la saciedad que no es nuestro objetivo ni es intencionado, pero es algo de lo que no puedes huir… La vida humana es política por naturaleza, incluso la decisión de ser apolítico es una decisión política, y con el desolador panorama que tenemos hoy en día, es imposible no hablar de toda la mierda que tragamos. Me pregunto si todos esos artistas que solo cantan al amor y al nihilismo, cosa que respeto, puesto que son conceptos clave en la vida, no han pensado nunca en escribir sobre algo que les cabree. Posiblemente alguien piensa lo mismo de nosotros: ¿Por qué WANB no cantan al amor y cantan esas mierdas tan grandes?

 

Rafa: En mi opinión no, pues eso implicaría fijarse unos objetivos políticos y tratar de lograrlos a través de la música, lo cual no ocurre en We Are not Brothers, cuyos objetivos son, sobre todo, creativos. Otra cosa es que nuestra música, letras, etc. reflejen parte de las distintas inquietudes, anhelos, odios, sensibilidades, etc. de los miembros del grupo, lo cual sí ocurre. Sencillamente porque vivimos la música como un hecho social, no como un mero espectáculo separado y listo para ser consumido. Así que en todo caso hablaría de una dimensión social. Es más, el hecho de que porque alguna canción exprese una opinión crítica sobre un tema cualquiera (léase la idea de Europa o la Revolución Industrial) se tilde de “política”, me parece un ejemplo de la mala salud de este presente distópico.

 

Francho: Nunca hemos pretendido ser una banda política, pero algunos temas que tratamos en nuestras canciones si que lo son, quizá por el momento o el entorno social en el que vivimos. También hacemos canciones de amor…

 

Damià: Sí, “La conocí en un concierto de Esplendor Geométrico”, ¡menuda canción de amor para amantes frenopáticos! (muchas risas)

 

¿Cómo van a ser los directos de presentación? ¿Qué podéis contar del show visual que acompaña la puesta en escena?

 

Juanig: Serán oscuros y por momentos luminosos, llenos de energía eléctrica intensidad… O así lo espero (risas).

 

Damià: Nos gustaría poder desplegar todo el potencial audiovisual del cual hemos podido disfrutar en los dos pre-estrenos que hemos hecho hasta el momento, gracias a la escenografía de ScreenWarriors y los visuales que el vídeoartista Martí Guillem ha elaborado expresamente para cada una de nuestras canciones, pero somos conscientes de que no en todas las salas en las que toquemos vamos a poder disponer de tal artillería, ya sea por espacio o por presupuesto, así que estamos preparando distintos formatos, intentando que todos sean igual de potentes, a pesar de sus diferencias. Eso sí, pongo la mano en el fuego de que en cualquiera de los formatos, vamos a hacer estallar más de un cerebro.

 

Rafa: Espero que sean intensos y podamos soltar nuestra mierda sin que se haga de manera unilateral, lograr de alguna manera que cualquiera que asista al concierto sea tan importante como nosotros.

 

Francho: El show visual propuesto en “III” ha sido ideado mientras el disco iba creándose, la intención era que transmita exactamente de manera visual la música que hacemos. Creemos que un potente show visual hace que la experiencia para el público sea única y mucho más contagiosa y era una asignatura pendiente que teníamos. Esto es algo en lo que pensamos y que teníamos muy claro desde un principio, consideramos que ahora mismo WANB es la mezcla de estas dos cosas.

 

El proyecto tiene clara proyección internacional. ¿Hay intención de probar suerte fuera?

 

Damià: La estrategia que tenemos trazada consiste en quemar la geografía española durante 2018 y hacer algún bolo puntual en Europa, y en 2019 dar el salto internacional. Siempre hemos pensado que, debido al estilo e influencias del grupo, podríamos funcionar mejor en Europa, también porque hay un circuito y una cultura de lo electrónico que, lamentablemente, no encontramos en España si no es en el underground. La agencia de management con la que vamos a trabajar a partir de ahora opina exactamente lo mismo, y ellos se mueven a nivel internacional, así que ambos vamos a trabajar duro en esa dirección. Por último, Oráculo Records y Bordelllo a Parigi, quien distribuye el disco, también van a ayudar en este sentido, puesto que es un sello que goza de muy buena prensa a nivel internacional en los medios y escenas de EBM, industrial, darkwave y techno oscuro y debido a ello, ya estamos distribuidos y sonando en radios de países tan dispares como Japón, Estados Unidos, Grecia, Gran Bretaña o Italia.

 

Francho: La verdad es que siempre hemos recibido comentarios de que nuestra música tendría mucha más cabida fuera que en España, así que tendremos que probar si es cierto o no.

Eduardo Guillot

Periodista cultural


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