Carles Dénia: «Si alguien quiere ponerme una etiqueta, pues que invente una»

· 20 de diciembre, 2017

Fotografía: Dani Álvarez


Carles dénia es uno de  los máximos exponentes de la música tradicional valenciana. En «Cant Espiritual», su último álbum, pone música a los poemas de Ausiàs March.

 

¿Por qué el Cant Espiritual de Ausiàs March como eje de este proyecto?
La idea surgió por la búsqueda continua de textos para musicar. Para mí es bastante difícil encontrar poesía cantable o musicable porque me tiene que gustar la temática, la forma, la longitud del poema… Ausiàs March es un poeta que me toca la fibra. Di con el texto del Cant Espiritual y me lo tomé como un reto porque era muy duro y difícil y nunca antes se había musicalizado.

¿Por qué?
Porque es un tema larguísimo. Este disco es un solo poema y eso es difícil de afrontar. La gente sí que ha musicado otros poemas de Ausiàs March. El Cant exige una musicalización completa y es un trabajo muy grande y complicado.

Porque no hablamos solo de un texto religioso.
Para nada. También es un texto filosófico y que tiene muchas interpretaciones, significados y cambios de temática. Es un texto un poco caótico en su forma y eso son cosas que dificultan mucho. Más que un tema religioso, el eje es la lucha del amor contra el miedo y ese es el espacio por el que yo me he conducido.

¿Te ha sido difícil actualizarlo? Ahora que a todo le ponemos etiquetas, digamos que es el primer poeta moderno de la literatura europea.
La verdad es que no sé si es moderno pero visto desde esa perspectiva sí. Es un texto muy duro y difícil. Todo un reto. ¿Cómo se actualiza? pues yo tampoco tenía la intención de actualizarlo sino más bien darle la forma natural con la que yo vivo en mi música.

La forma en la que se visten las cosas también son las que dan un aire u otro a las canciones.
Desde luego. Pues el disco está vestido bastante modernito y lleva su chupa de cuero y todo eso.

Pues si le has puesto una chupa de cuero, quizás, la gente joven se pueda sentir atraída por Ausiàs March.
No tengo vocación pedagógica pero sí que me he dado cuenta que, al trabajar con el texto, lo absorbía. Creo que la gente que lo escuche, por esa vía, conocerá ese poema. Está muy bien que nuestro Quijote se conozca un poquito.

¿Pero se puede bailar al poeta de Gandia?
Claro. Los poemas se pueden musicar de muchas maneras. Yo lo que intento es atemporalizarlos y que no me influya que se escribiera en una u otra época; al contrario, lo abordo desde mi punto de vista. Podría dar a los poemas un vestido de mentirijillas pero no voy por esa línea. Yo cojo el texto, me lo pongo enfrente y dejo que la música fluya.

Un proyecto que para financiarlo acudiste al micromecenazgo.
Y funcionó muy rápido. Me sorprendió mucho porque comprobé que tenía mucha gente detrás que apoyaba mi trabajo. Aun así, esa ha sido una parte mínima de la financiación porque después las cosas se fueron complicando y todo cuesta mucho.

Transitas por el jazz, el flamenco, la canción tradicional valenciana… ¿Dónde se te puede enmarcar?
Me muevo en la música tradicional y tengo una carrera paralela como guitarrista. No creo que se me puedan poner etiquetas porque no sé si hay mucha gente que haga algo parecido a lo que yo hago. Si alguien quiere ponerme una etiqueta, pues que se invente una.

Como el poeta eres «cor d’acer, de carn i fusta»
Uff, ni cor d’acer, de carn sí i de fusta també.

 

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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