Merche: «No entiendo la música sin pasión y emoción»

· 5 de diciembre, 2017

Fotografía: Pedro Walter


Merche lo grita a los cuatro vientos: su vida ha cambiado.  Ahora es diferente. A sus 43 años ha evolucionado. No es ni mejor ni peor, es De otra manera. La gaditana acaba de sacar al mercado su octavo álbum de estudio. Un disco autobiográfico y comprometido.

 

Baladas románticas, ritmos latinos, música racial… Merche triunfa con De otra manera, su octavo álbum de estudio. Un disco «muy fresquito» con sonidos más electrónicos e internacionales. «Soy una Merche diferente, no sé si mejor o peor, pero diferente», confiesa. Tres años han pasado desde el éxito de su último disco Quiero contarte. Ahora, tras recargar pilas y «arreglar algunas cosillas», la gaditana regresa con más fuerza y energía que nunca. Entre las canciones del álbum destaca Puentes, una balada en la que participa su hija Ambika de siete años.

 ¿De otra manera es tu álbum más autobiográfico y comprometido?
En todos mis discos hay mucho de autobiográfico. No creo que éste lo sea más que otros pero sí siento que la gente le está prestando más atención a las letras y lo está mirando con lupa. En cada canción que compongo dejo un poco de mí, aunque sea algo que no haya vivido en primera persona. Siempre digo que, si alguien me quiere conocer de verdad, que escuche mis discos porque ahí se ve perfectamente cómo soy. No todas las historias son autobiográficas pero sí que las vivo, las cuento y las canto bajo mi punto de vista y a todas les doy mi personalidad.

El título tendrá un por qué.
Aparte de que una de las canciones del disco se llama De otra manera, es verdad que ha cambiado la producción respecto a los discos anteriores. Este álbum es mucho más electrónico y he trabajado con cuatro productores en lugar de uno. Para mí es una evolución importante y un mirar hacia adelante. Tiene un sonido muy fresquito, es actual e internacional.

¿Y cómo es esa otra manera?
Es como yo me siento ahora que no sé si es mejor o peor que como me sentía antes. Es como soy ahora. Cuando escucho lo que escribí cuando era jovencita pienso que, si lo hiciera ahora, no sería igual porque todo va evolucionando y cambiando. Es verdad que también ahora me siento, personal y profesionalmente, de otra manera.

Si fuera un olor, ¿a qué olería este álbum?
A hierbabuena, a agua fresca, a esperanza.

¿Compones por necesidad vital o como vía de desahogo ante las adversidades?
Cuando era pequeña componía porque me encantaba cantar y algo tenía que cantar. Era como una obligación. A mí no me llenaba cantar las canciones de otro y por eso me escribía las mías; con el tiempo, ese se fue convirtiendo en mi idioma y en mi forma de desahogarme, tanto para bien como para mal. Me paso horas y horas en el estudio con mi guitarra y no me doy ni cuenta. Hay veces que me salen cosas interesantes y otras que le doy mil vueltas a la cabeza, sueño despierta, toco y toco pero na de na.

Has conseguido ser una cantante auténtica y creíble. ¿Eso cómo se consigue?
Eso es un gran halago. No sé [silencio]. Soy lo que soy, en el sentido de que siempre he hecho lo que he querido musicalmente en todos mis trabajos. La compañía discográfica nunca me ha impuesto nada y siempre, con mis aciertos y mis errores, he hecho lo que he querido. He sido muy libre desde que empecé. Lo de creíble me gusta porque ya tengo 43 años y llevo más de media vida cantando. A todos nos gusta que nos den palmaditas en la espalda y nos digan que vamos por el buen camino.

¿Por qué has tardado tantos años en sacar este disco? ¿lo has madurado mucho más que los anteriores?
Necesitaba parar un poco. En los últimos años, la verdad es que había corrido mucho, componer, cantar, promoción, giras, tele… Disfruto mucho con mi trabajo pero en este momento necesitaba tiempo para mi vida personal. Hay veces en las que la vida te da algún sustillo y tienes que prestarle más atención.

Para escribir buenas canciones hay que acumular experiencias y vivir.
Es cierto que necesitaba recargar energía y tener cosas que contar. A veces estás metido en una vorágine en la que te olvidas de vivir y para alguien que se dedica a contar historias, vivir es clave.

En Puentes invitas al compromiso, a la implicación, a no mirar hacia otro lado en la crisis de los refugiados sirios. Una de las frases de la canción es: «Vamos a romper ya los muros, consigamos un mejor mundo». ¿Es posible?
Creo que dar un paso adelante es una obligación de todos los que tenemos una voz a la que se nos escucha porque llegamos a más gente que otros. Así lo siento yo y así necesito actuar. Todos los días tengo la sensación de ser egoísta porque hay mucha gente que lo está pasando mal y no le prestamos la suficiente atención. Si con mi música puedo alzar mi voz y concienciar a algunos, bienvenido sea. Individualmente intento ayudar en todo lo que puedo pero por desgracia siguen muriendo muchos refugiados.

La canción, además, imagino que será especial porque en ella participa tu hija.
Sí, siempre que canto una canción pienso en el videoclip y lo visualizo. Veía en la canción una manifestación con niños cuyas armas fueran los piropos, los instrumentos musicales y los juegos. Quería además que, el último estribillo, lo cantaran voces de niños y pensándolo en casa y dándole vueltas… Si escucha mi hija que canta un grupo de niños y ella no participa… luego cualquiera la aguanta. Ha sido una experiencia especial en la que he disfrutado muchísimo… Y ella también.

En La verdad dices: «Que los poderosos siempre ganan, hasta que los débiles se cansan». Toda una declaración de intenciones.
Es un poco lo que estamos viviendo ahora mismo. Es la vida. Si los débiles estuviéramos unidos, más fuerza tendríamos. A veces te pones a pensar y piensas que, en general, solo pensamos en salvarnos a nosotros mismos cuando, si le diéramos la mano a otro que está en nuestra misma situación, la solución estaría más cercana. La empatía es muy importante.

¿Se puede cantar sin sentimiento?
Yo no lo concibo porque no entiendo la música sin emoción y sin pasión. A mí, si la música no me trasmite emoción deja de tener importancia, la verdad es que ni siquiera podría llamarla música.

¿Qué le das a los «merchitos» para que sean toda una legión? Tus seguidores te adoran.
Te puedo decir lo que me dan ellos a mí, que es muchísimo, pero no sabría decirte que les doy yo a ellos. Es algo que me pregunto muchas veces [se emociona]. ¿Cómo les podría devolver todo lo que ellos me dan? Me dan cariño, tanto los que están conmigo desde el principio, como los que acaban de llegar. Nos hemos convertido en una gran familia. Que estén conmigo en esta aventura es algo impagable.

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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