Urban · Cine

Yucatán, el crucero de Daniel Monzón

· 31 de agosto, 2018

Fotografía: FoxFilms


Texto: EFE/EP

Yucatán, la primera comedia del cineasta mallorquín, valenciano de adopción, Daniel Monzón, ha desembarcado en los cines españoles. Luis Tosar y Rodrigo de la Serna interpretan a dos estafadores de turistas en cruceros de lujo que se embarcan en una exótica travesía de Barcelona a Cancún que pasa por Casablanca, Tenerife, Brasil y la selva de Yucatán. Monzón viene de ganar doce premios Goya con sus dos últimas películas Celda 211 y El Niño.

Yucatán es una comedia “clásica” que habla de cómo la codicia “puede convertir a las personas en ratas miserables”.”La comedia se tiene que plantear desde la libertad. Tu objetivo no es herir a nadie, tu objetivo es hacer que disfrute la gente”, según Monzón, a quien el cuerpo le pedía “hacer reír” y “no quedarse estancado”.

Lucas (Tosar) y Clayderman (Rodrigo de la Serna) viven estafando a los turistas de cruceros internacionales para quedarse con su dinero. Después de muchas años trabajando juntos acaban separándose debido a la rivalidad por el amor de Verónica (Stephanie Cayo). Así, pasando los días en un navío por el Atlántico, competirán por robar el motín de uno de los pasajeros (Joan Pera).

 

 

 

 

 

Preguntado por los límites del humor, Monzón ha señalado que con las redes sociales, cuando una persona se siente ofendida, se genera un movimiento global contra ella, algo que “le preocupa”.”Antes a lo mejor una persona decía que algo no le hacía gracia y ahí se quedaba. Pero ahora lo escribe en redes sociales y se crea una corriente y parece un gran escándalo. Son unos tiempos un poco preocupantes, yo en absoluto pienso que haya que ofender, pero si me preocupa el hecho de que se pueda llegar a situaciones muy exageradas de censura violenta”, expresó.

Para él, a la hora de plantear una comedia no “se debe autocensurar” puesto que, en su opinión, en el terreno del humor, incurrir en algo delictivo “es muy complicado”. “Una de las grandes cosas que tiene la comedia es que tú puedes hablar de la podredumbre moral desde una visión cómica y hacer que tu propia turbiedad se reconozca en la pantalla a través de la risa”, dice.

 

 

 

 

Luis Tosar coincide en que en la ficción el humor “nunca llega con ataduras”.”Es lógico que la gente también tenga sus dudas de si se está haciendo humor o se está ofendiendo, y hay muchas bromas que no se han entendido, pero también es inherente al chiste no explicar que estas haciendo un chiste. Yo creo que en este sentido cuando la gente va a ver una películas sabe que va a ver una pelicular. Que te guste más o menos es lícito, pero no hay intención de ofender”, añadió.

Tosar, que vuelve en esta película a trabajar con Monzón, define Yucatán como una película “transgénero” que toca muchos palos no solo desde el formato (musical, comedia, melodrama), si no también desde el contenido y que “está muy bien armada”.

La película reflexiona sobre el dinero y el mundo actual. “La humanidad inventó en algún momento algo que era muy fácilmente acumulable e intercambiable, y la codicia nos lleva a ese lugar, y eso produce desgracias. El dinero es una buena forma de organizarse y sirve para que nos podamos entender, pero cuando hay mucha acumulación en seguida empieza a sacar lo peor de la condición humana”, comenta el actor.

 

 

 

 

 

 

 

El rodaje tuvo una duración de casi cuatro semanas en un crucero por el Atlántico pasando por lugares como Yucatán, Brasil, Tenerife o Casa Blanca durante el que el equipo compartió el navío con cerca de 300 turistas brasileños.

“El primer día de rodaje nos fuimos a la piscina, que estaba llena de música y bares, a rodar, y al poco hubo un motín. Los turistas empezaron a gritar y a intentar echarnos, y entonces apareció un hombre muy grande que quería tirarnos las cámaras por la borda. Conseguimos moderarlo, pero aprendimos la lección”, confesó divertido el director del filme.

 

 

 


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