Verónica Sánchez: «Me gustan los personajes que tienen muchas capas»

· 12 de julio, 2018

Fotografía: María Heras


Verónica Sánchez ha estado este mes en El Palmar (València) grabando para El embarcadero, una serie original de Movistar+ producida por Atresmedia y Vancouver que será emitida en los próximos meses. Se trata de un drama protagonizado por dos mujeres cuyos destinos se entrelazan tras la repentina muerte del hombre con el que compartían, por separado, su vida.

 

Sentada en una silla de mimbre bajo una techumbre de paja, Verónica Sánchez repasa el guion de la escena que, minutos después, tiene que grabar. Junto a sus compañeros de rodaje, la actriz se adentra en un inmenso campo de arroz situado en el Parque Natural de l’Albufera. Esa es una de las localización en las que se está rodando la serie El embarcadero, que tiene el miso equipo de guionistas y productores de La Casa de Papel.

Alejandra es perfeccionista, metódica y obsesiva. ¿Se parece en algo a Verónica Sánchez?
Soy perfeccionista y metódica pero no hasta el punto de sufrir los bloqueos que sufre ella porque Alejandra, a quien interpreto, tiene problemas para relacionarse con el mundo. Tiene un mundo interior muy rico pero a la hora de exteriorizarlo necesita a su amiga Verónica (Irene Arcos) para que le haga un poco de escudo. Alejandra es retraída y le cuesta tanto relacionarse con los demás que solo se relaciona bien con su marido y con su mejor amiga, todo lo demás, la hace apocarse.

¿En tu vida todo responde a un porqué?
Bueno, no sé si todo tiene o responde a un porqué. Supongo que hay razones para todo. Me gusta pensar que hay cosas que no son predecibles.

¿Qué tiene El Embarcadero para que hayas aceptado trabajar en esta serie?
Muchas cosas. Para empezar, me llamaron y me dijeron que era una serie nueva de Vancouver, Movistar y Atresmedia y ahí ya pensé que [sopla] menuda sinergia. Una serie solo de Movistar o Vancouver ya es bastante potente, pero cuando juntas a estos tres totems, sabes que va a haber algo bueno. Cuando empecé a leer los guiones me enamoré en el primer instante de la historia y del personaje de Alejandra.

¿Qué prefieres? ¿defender un personaje durante un largo periodo de tiempo como ocurre en la serie o hacerlo en una película?
Me gusta interpretar a personajes que tengan una curva interesante que contar y que yo sepa que me lo voy a pasar bien. Si eso va a durar dos u ocho meses me importa menos. Para mí lo importante es que la historia que se está contando me apetezca contarla y que la vivencia del personaje me apetezca vivirla.

¿Aprendes de todos los personajes o te lo tomas como lo que es, un trabajo?
Inevitablemente son dos cosas que confluyen aunque eso no quiere decir que me quede colgada de un personaje. Pero cuando un personaje ha formado parte de ti durante un tiempo, le has dado tu cuerpo, tu voz y has vivido sus sentimientos como si fueran tuyos, entonces sí que se quedan contigo para siempre.

 

¿Alguno de los personajes que has interpretado en tu carrera te ha ayudado a superar algún miedo?
Siempre se aprende algo de los personajes o del proyecto. A veces son cosas grandes y a veces pequeños matices.

Cuando se trabaja en una serie. ¿Llega a obsesionar el share? ¿estás pendiente de las audiencias?
No, no podría. Si me obsesionara con ese tipo de datos técnicos no podría ocuparme de lo que me tengo que ocupar que es en entender a mi personaje, intentar contar la historia de una manera que la gente empatice … Los datos, a veces, son muy externos como puede ser contra quién compites, las cadenas, en qué momento se estrena, si hay o no fútbol, la hora, el día de la semana… y eso son cosas que a mí no me incumben.

Cuando llevas mucho tiempo interpretando a un personaje, ¿en algún momento te has llegado a olvidar de quién eres?
Olvidarme de quien soy no, pero sí que hay veces que dejas toda tu vida en stop porque esto sólo te da para rodar, estudiar y descansar. Una serie es un compromiso bastante largo y te obliga a posponer muchas cosas. El rodaje de las películas se ciñen más a un tiempo y puedes apretarte el cinturón y tirar… pero en las series, y sobre todo en proyectos de seis u ocho meses, casi te ves obligada a llevar una vida estartana.

De todos los personajes que has interpretado, ¿cuál se acerca o tiene más de Verónica Sánchez?
No lo sé porque cada uno responde a un momento de mi vida. Creo que cada uno tiene un poco de mí en el momento determinado en el que los interpreté.

¿Qué tipo de mujer te gustaría interpretar?
Me gustan las mujeres complejas, los personajes que no se leen en una sola línea y que tienen muchas capas. Personajes que a veces se portan bien y otras mal, que a veces tienen las cosas claras y a veces no, que a veces son muy inteligentes y luego desbarran con algo muy simple como nos ocurre a nosotras en la vida, eso es lo que me gusta interpretar. Me gustan los personajes complejos porque en la vida somos complejos.

 

¿Puedes compaginar diferentes proyectos o eres de las que prefiera una cosa detrás de la otra?
Hay personajes y películas o series que lo permiten, y otros que no. Ponerse en la piel de varias personas a la vez es complejo pero se hace. Al final, como te enamoren dos cosas y las puedas compaginar, no sabes como lo haces pero no quieres perdértelo y sacrificas otras cosas para poder hacerlo.

Lo que parece es que cada vez hay más personajes femeninos interesantes.
Sí, cada vez tienen más capas. Estoy muy contenta de poder interpretar mujeres que mueven la trama y no que reaccionan a la trama que mueven otros. Ahora somos las que accionamos las tramas y eso es un cambio muy importante.

¿Qué obsesiones tienes en el trabajo?
¿Obsesiones? Pues que me gusta llevar el texto muy aprendido para no tener que pensar en ello, me obsesiona también la técnica. Me gusta tener una interpretación libre pero respetando el trabajo de los compañeros que llevan la técnica. Intento ser respetuosa y al mismo tiempo volar. Ya sé que es un equilibrio un poco extraño.

Tras un rodaje exhausto, ¿cómo desconectas?
No me cuesta, hay un cansancio que se elimina muy facil estando unos dias en casa durmiendo y comiendo, y otro, que está más guardado, que hasta que no pasa un mes no lo has soltado porque tienes una serie de rutinas metidas en el cuerpo y un cansancio emocional bastante potente. En esas circunstancias, yo intento descansar y me encierro un poquito; pasados unos dias, me gusta viajar e irme fuera pero necesito un poco de silencio cuando acaba un rodaje. Aquí somos muchos, se habla muchísimo todos los días a través de tu personaje, con los directores para entender al personaje, con el equipo y luego necesito silencio, paz y tiempo para mí, para estar sola, leer, recuperar las rutinas perdidas.

O sea que su vida es como un noria.
En este trabajo es imposible tener una rutina. Al principio, cuando empiezas un rodaje tratas de mantenerlas, pero nada. A principio piensas… pues en vez de tres días al gimnasio iré uno, luego intentas cocinar y no puedes… Lo que intento es ser ordenada en los periodos que no ruedo y, cuando ruedo, si hay que desordenarse me desordeno. Yo es que todo lo vivo con intensidad.

 

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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