Carmen Maura: «Ahora me ofrecen papeles de abuelita simpatiquísima»

· 2 de julio, 2018

Fotografía: TAMARA ARRANZ


A Carmen Maura, en estos momentos, lo que le mueve a la hora de aceptar un proyecto es pasárselo bien. Cuando Antonio Hens le entregó el guion de Oh! Mammy Blue, la cinta que hoy se estrena, le atrajo el «hacer de cantante» y «plantarse en un escenario con gente gritando». A sus 70 años, Carmen Maura descubre su vena más rockera y demuestra que la edad es solo un número.

Laura y Carmen coinciden en su edad y vitalidad. En poco más. A Laura le gusta el rock, enamorarse y tiene mala leche. A Carmen le va otro tipo de música y lo de enamorarse, a día de hoy, no le apetece nada. Laura fue Laurie Amnesia, un estrella del rock. Carmen Maura es una de nuestras actrices más internacionales con cuatro premios Goya y un premio César del cine francés, así como el premio a la mejor actriz del Festival de Cannes. Durante años fue la actriz más galardonada por la Academia del Cine Europeo (1988, 1990). En Oh! Mammy Blue, Carmen es Laurie Amnesia.

 ¿Carmen Maura es rockera?
Nunca fui rockera y nunca me atrajo el rock, por eso cuando me ofrecieron este papel se me abrieron un poco las carnes, pero como era algo que tenía que hacer… Lo de hacer de rockera me costó bastante trabajo pero como soy muy obsesiva conseguí hacerlo más o menos.

 ¿En la película canta o le doblan?
Me doblan la voz pero yo canté en el rodaje, y la verdad, es que no cantaba demasiado mal porque me lo había preparado mucho.

 Interpreta a una rockstar, a una mujer de 70 años con mucha vitalidad.

Interpreto a un mujer que fue rockera, que se enamora, que viene su familia a visitarla y tal… que se anima y que le da por hacerse otra vez a la canción.

 En eso cumple con la frase de que ‘los viejos rockeros nunca mueren’
Ah sí, sí, ella lo tenía dentro y lo saca. Al final acabé comprendiendo bastante bien al personaje aunque al principio estaba muy alejada de mí.

 Ella demuestra que, a veces, la edad es sólo un número.
Bueno, bueno, eso depende de cómo te tomes tu edad. Hay gente que tiene cuarenta años y de repente… se hunde. La edad es solo un número aunque a partir de cierto momento tu cuerpo ya no es el mismo y ya no te responde igual… Pero bueno, como es algo que pasa poco a poco, una se va haciendo a ello.

¿Le preocupa envejecer?
No se puede decir que me preocupe porque que es una cosa que no puedes evitar. No es que diga ¡joder, qué bien, tengo un año más! El bajón lo he notado a partir de los setenta que es cuando empiezan a salir algunas cosillas y por la mañana me duele todo, pero vamos, es algo que no me preocupa. Quizás, la palabra sea fastidiar o incordiar. Pero bueno, no queda más que hacerse la idea. Soy muy positiva y no me gusta perder el tiempo en tonterías. De nada sirve pensar en algo que no se puede arreglar.

Hay actrices que denuncian que a partir de los 50 no hay papeles para ellas. Usted ha rebasado esa edad y sigue trabajando mucho.
Yo es que tengo un ángel de la guarda que me cuida mucho en mi profesión y he ido teniendo papeles con todas las edades. No he sufrido ningún bajón. Cuando más me costó fue cuando empezaba porque como no era muy exquisita trabajé en café teatro, en cabaret, cortos… La verdad es que nunca he tenido problemas por la edad. Ahora lo que me ofrecen son papeles de una abuelita simpatiquísima, graciosa y positiva como acabo de hacer en la película catalana Gente que viene y va.

 En Oh! Mammy Blue da vida a Laurie Amnesia, quien demuestra que quien tuvo retuvo y que cualquier edad es buena para alcanzar los sueños y volver a enamorarse. ¿Opina Carmen Maura lo mismo?
Pues sí, pero todo depende del carácter y de lo que te apetece en cada momento. Yo tengo amigas que se enamoran con una facilidad enorme y mucho más que yo. A mí, enamorarme no me resulta fácil. Para enamorarse, independientemente de la edad, te tiene que pasar una cosa y es que te apetezca, porque si no pones de tu parte… es complicado y no pasa. Y puede, como me pasa a mí en este momento, que no me apetece nada enamorarme.

 ¿Se parece a Laurie en el optimismo y la vitalidad?
Bueno, no nos parecemos, porque ella tiene mucha más mala leche que yo. Aunque es un personaje simpático yo la recuerdo con mala leche. ¿Que si nos parecemos? Es que no soy nada rockera. Bueno, quizás nos parecemos en su capacidad de juego. Ella se enamora como una loca y eso tampoco lo tengo yo. Yo todos los personajes los hago con mi cuerpo y con mi cabeza y como intento que sean de verdad… pues siempre se deben de parecer un poco ya que es algo que no se puede evitar.

 Más que una residencia, El retiro parece un colegio mayor.
Las residencias no dependen del precio que tengan sino del ambiente que uno se encuentra allí y de la capacidad de cada uno de hacer amigos. Ella cuando empieza la película está de muy mal humor y eso que tiene a dos amigas graciosísimas que siempre están con ella.

 ¿Qué enseña Laurie a las mujeres de hoy?
No sé, la cosa animosa esa de que una se puede enamorar a esa edad, que se pueden ir en una furgoneta cantando por los pueblos. Yo qué sé…

 ¿Qué le gustó del guion para aceptar la película?
Me atrajo lo de hacer de cantante, aunque no me gusta el rock y lo veía superdifícil. Cuando trabajaba en la radio de El País tuve una experiencia… fue en una fiesta… con Moncho Alpuente hicimos un grupo de música y me lo pasé tan bien esa noche que quería volver a tener esa sensación, eso de estar en un escenario con gente gritando bajo y todo eso.

 ¿Le gusta arriesgar?
No me lo tomo como un riesgo y sí como que de repente sea algo que me divierta. No soy de buscarme cosas lo más difíciles posibles pero esto me parecía divertido si lo conseguía hacer bien.

La comedia es divertidísima.
Y eso es muy importante, pero también llorar porque hay gente que se lo pasa bien llorando.

 A su personaje le encanta ser protagonista pero a usted le oí decir en una entrevista (El Hormiguero) que no le gusta ser vip. ¿Eso es así?
A mi personaje le encanta, sí, pero a mí no me gusta sentirme observada. Algunas veces ser vip puede tener alguna ventaja, pero me da igual, los inconvenientes lo superan.

 

¿Este rodaje lo recuerda con cariño?
Sí, pero como hago tantos rodajes… después de éste he hecho otros tres. Imagínate.

En estos momentos, con más de 140 películas a sus espaldas y decenas de premios en su casa ¿qué le mueve?
Depende. Lo que estoy rodando ahora es porque el guion me encantó porque era muy bonito. Se trata de una película francesa que está mezclada con dibujos animados, es muy tierna y mi papel es precioso. Me gusta hacer por lo menos una o dos películas al año francesas y éste es un papel importante.

 ¿Me diría tres películas claves en su carrera?
Para mí, lo más importante de las película es que hagan taquilla y que vaya mucha gente a verlas; cuando se junta que me lo he pasado bien y que el personaje me gusta pues es lo ideal. También hay películas que me encantan y no han funcionado tan bien. De tenerlo todo están ¡Ay Carmela!, La ley del deseo que es mi preferida de Almodóvar y Le bonheur est dans le pré que es francesa y tuvo un éxito enorme de taquilla y además me lo pasé genial porque iba con mi perrita al rodaje y fue larguísimo en el campo, teníamos doscientos patos, fue muy divertido. Y te añado una más, La Comunidad, que también me gusta mucho.

Su vida da para una película, ¿se lo han propuesto?
Una vez me lo propusieron, pero ni de coña hago yo una película de mi vida, ni hablar, no, no.

 ¿Cómo se ve España desde Francia que es donde ahora reside?
Últimamente se veía muy bien pero la estamos cagando con tanto lío. Se empezaba a ver estupendamente. Aquí basta que vean algo a lo que agarrarse para que tengan una cierta facilidad para… pero bueno. Creo que tendríamos que cuidarnos un poquito… estábamos en un momento bueno con vistas al extranjero y ahora se dice cada cosa, pero bueno, ahora iniciamos una nueva etapa.

 

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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