Belén López: «Cantar, como interpretar, es una necesidad. Si no lo hago me muero»

· 27 de junio, 2018

Fotografía: Bernardo Doral


La actriz Belén López está de estreno. Acaba de salir al mercado su primer disco, Desconcierto, un trabajo en el que ha dejado aflorar a la cantante que lleva dentro y que no le dejaba vivir tranquila. «Si se hubiera callado la voz que gritaba dentro de mí, hubiera seguido tranquila, trabajando como actriz, pero no me dejaba, me daba patadas en el estómago y no dormía tranquila. Lo tenía que compartir», se sincera.

 

Desde hace unas semanas no hay quien borre la sonrisa de la cara de Belén López. Ha parido y se siente liberada. A la actriz, y ahora cantante, se le cae la baba al hablar de su primer hijo. Desconcierto, así lo siente ella, es su bebé. Impulsiva y apasionada, confiesa que llevaba tiempo intentado mostrar esta faceta intepretativa pero, «como todo llega cuando tiene que llegar», ha sido ahora cuando el proyecto ha visto la luz. Sus canciones, porque ella las ha compuesto, hablan de culpa, responsabilidad, del bien, del mal, de la supervivencia o el egoísmo. En el disco colaboran «un puñado» de amigos entre los que destacan Rosario, Vicente Amigo, Inma Cuesta o Antonio Carmona. Y el por qué del título, «porque cuando canto, lo que me desconcierta toma su concierto», se ríe.

 ¿Por qué este salto y por qué ahora?
He cantado siempre e incluso lo he hecho en cine y en televisión, pero lo de sacar un disco sí que es nuevo. Tenía la necesidad de compartir porque la música es la que me ha ayudado a desenvolverme en la vida y a torear situaciones adversas. Soy de las que piensa que la vida hay que torearla porque lo importante no es lo que pasa sino cómo te afecta y eso, si es con música, pues mejor. Y el por qué ahora, porque este proyecto lleva gestándose ya hace un tiempo. Las cosas pasan cuando tienen que pasar, cuando se ha armado todo, cuando tenía letras muy bonitas y la unión con Añil, que es músico y productor, así como con Vicente Amigo, es lo que hace que esto salga. En realidad, lo que yo quería hacer es el espectáculo musical de teatro que me dirige Miguel del Arco, pero me dijeron, ¿y por qué no grabar un disco? Y ahí está. La verdad es que esta no era mi pretensión pero estoy muy orgullosa y agradecida y escucharlo me da un gustito.

¿Lo tuyo es un Desconcierto?
Sí, totalmente. Parece que en España te dedicas a una u otra cosa y que no puedes combinar. Me formé en el Centro Andaluz de Teatro (CAT) que es una escuela integral en la que estudiábamos música, canto, danza clásica y contemporánea, pantomima, acrobacia.. y los que hemos salido de ahí, como Paco León, Paz Vega, O´Dogherty y otros muchos más, somos actores integrales. Yo, lo mismo te canto, que te bailo, que te hago lo que haga falta. No se trata de recortar caminos sino de abrirlos. Es verdad que con esta nueva faceta estoy desconcertando a gente pero ya tuve la ocasión de cantar a Federico Luppi en la serie Simuladores y de ponerle voz a Isabel Pantoja en Hoy te quiero confesar. Yo soy de las que se compromete de verdad y si tengo que hacer una cosa, la hago

 Igual que antes arrinconaste esta faceta, ¿apartas ahora la interpretación o la vas a combinar?
Aquí no se aparta nada. Yo soy actriz y me voy a morir siéndolo. Hay compañeros que, como está tan difícil trabajar, están uno o dos años sin ejercer la profesión y siguen siendo actores y actrices. Uno es lo que es hasta que se muere. El que es médico lo es ejerza o no. No entiendo por qué hay actores que, por estar un tiempo sin ejercer se avergüenzan y ya no se llaman a sí mismos actores. Ahora lo que tengo que hacer es organizarme para compaginarlo todo. Voy a hacer la película La fortaleza de Chiqui Carabante y la precuela de El crack con Garci. Creo que organizándome y con buena disposición se puede hacer todo. Además, con música todo se sobrelleva mejor. Cuando canto, lo que me desconcierta toma concierto. Canta, canta que tu mal espantas.

 ¿Necesitabas espiritualmente mostrarte como cantante?
Sí, claro. No es que lo sentía sino que me pegaba patadas dentro y si no lo hacía… es que tenía que salir porque, no sé por qué, esto tenía que compartirlo. Me decía ‘lo tienes que hacer, lo tienes que hacer…’ Hala, ya está, ya he parido, lo que pasa es que un hijo se tiene nueve meses en la barriga y esto lo llevo dentro más de una década. Imagínate qué parto.

 Qué es más difícil ¿desnudar tus sentimientos a través de la letra de tus canciones o desnudarte físicamente en una escena cinematográfica?
Soy actriz y para mí desnudarme es lo mismo que correr o comer en una escena. Es algo a lo que no le doy importancia. Exponerme públicamente y hablar de sentimientos es lo peor porque lo otro es cuestión de curro, trabajo y corazón y al final, de una forma u otra, sale. Para mí, lo más difícil es exponerme como persona y ahora de repente va y lo expongo encima de las tablas. Y me pregunto ¿qué estas haciendo? Pero bueno, la vida es tener contradicciones y seguir adelante con ellas.

Ante esta aventura qué sientes ¿miedo o vértigo?
El miedo bloquea y a mí lo que me gusta es el vértigo. Me encanta el vértigo y por eso me dedico a esa profesión que es un vértigo constante.

 María Dolores Pradera descubrió que quería dejar la interpretación y dedicarse totalmente a cantar en la ducha. ¿Cuándo lo descubriste tú?
En la primera serie que hice, Plaza Alta en Canal Sur, el dueño del plató en el que rodábamos siempre me decía ‘tú tienes que cantar, tú tienes que cantar’, pero nunca me lo tomé en serio. Yo, entonces, tenía mi grupito, pero cuando lo dejé para dedicarme a ser actriz fue cuando empecé a sentir que era algo que me faltaba porque la música para mí es como una droga.

 ¿Desde cuándo compones?
El Baúl y La Culpa las tengo hechas desde hace unos díez años pero es que, conmigo, tengo un equipo creativo muy potente. Para todo, hay que tener equipo.

Algunas de tus canciones son toda una declaración de intenciones. Alzas la voz contra las barbaries, las injusticias, hablas de la culpa, del bien, del mal, del perdón…
[interrumpe] Era y es mi necesidad y esas son las cosas que me daban patadas en el estómago y las que quería compartir. Para mí, cantar es una necesidad como lo es la interpretación y si no lo hago me muero. Yo hablo de cosas que he ido aprendiendo porque en el camino que es la vida nos encontramos con obstáculos, perdemos a gente importante y tienes que preguntarte el porqué. Soy preguntona y me lo autopregunto todo porque creo que eso me ayuda a seguir creciendo. No me gusta quedarme cosas para mí, necesito compartir. Me quiero morir tranquila pero volver muchas veces para agradecer tantas y tantas cosas…

 Defíneme tu estilo.
Libre. ¿Sabes qué pasa? te voy a contar una frase que me dijo Rosario cuando hablamos de colaborar. Me dijo, ‘Belén, yo me adapto a tu estilo’ y yo le respondí: ¿Cuál es mi estilo? Pues… estilo libre. Soy una degenerada, no tengo género y canto lo que me sale del corazón. Me gusta la música porque me llena el espíritu y el alma y me conecta con el universo. Por eso canto. La música es interpretar con música y eso me llena mucho. Hago lo que me marca el corazón.

En Mío,mío te marcas un dúo con Rosario Flores y en Vuela con Inma Cuesta
Rosario y yo nos lo hemos pasado pipa y Pedro Olazaga nos ha hecho un video que es una maravilla. ¡De Rosario qué te voy a decir! Inma tiene una voz tan bonita y tan maravillosa que cuando la escuchas te hace volar.

 ¿Cuántos directores, tras salir tu disco al mercado, te han tentado ofreciéndote cantar en una película?
Algunos, sí. En este último mes, de repente, han aparecido propuestas que me encantan. Ahora me escuchan y dicen ‘Parece que ésta canta un poquito…’

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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