Polipaella rica, rica

· 28 de marzo, 2018

Fotografía: Juan Carlos Vega


¿Quién no ha discutido alrededor de una mesa sobre qué ingredientes debe llevar la “auténtica” paella?, ¿qué valenciano no se las ha dado sobre cómo hacer una paella sin haber hecho una en su vida?… en la película Paella Today, se “teoriza” sobre ello y mucho más en una comedia “gamberra” que gira alrededor del poliamor o las relaciones abiertas

Auténtica, original o perfecta son algunos de los calificativos que, a veces, acompañan al vocablo paella. Porque el arroz con cosas no es paella. No. La paella es la paella. La receta tradicional admite pequeñas variaciones, pero xiconiuas. No es paella el arroz con pimiento que se ofrece en Murcia, ni el de guisantes o el de chistorra con el que se empeñó Jamie Oliver. Eso son animalaes. Tropelías. Si se hacen canjes, la denominación varia, porque la paella tiene denominación de origen. I s’ha acabat. Ni panceta ni nuez moscada. Para poder utilizar el gentilicio autóctono, la receta debe llevar diez ingredientes. A saber: aceite, pollo, conejo, ferraura, garrofó, tomate, agua, sal, azafrán y arroz. Ese es el ADN de la paella. I au. Pues alrededor de este debate, tan habitual y recurrente para los valencianos, se desarrolla la película Paella Today.Una «comedia gamberra», la define su director César Sabater. Una peli «llena de tópicos» y «más de sonrisa que de carcajada», apunta el valenciano. «Sentía que había llegado el momento de reírnos de nosotros mismos», proclama.

Porque Paella Today es una gastrocomedia «con personalidad propia», de aromas berlanguianos y con banda sonora de Chimo Bayo. Una película que, eso sí, está más cerca de El virgo de Vicenteta (1979) de Vicente Escrivá que de Ocho apellidos vascos (2014) de Emilio Martínez Lázaro porque no se adentra en el choque de culturas y sí en los sentimientos. Ya que, a grandes rasgos, Paella Today es la historia de dos tontainas enamorados y enfrentados por una chica perfecta. Una forastera que no quiere ni puede ser de nadie porque practica el poliamor. «Para algunos seré una fresca pero Lola es la expresión de la libertad tanto masculina como femenina. Es una mujer que, en cada momento, sabe lo que quiere. Y ¿qué quiere? pasárselo bien. Ella ama abiertamente pero no quiere compromisos», explica Olga Alamán, a la que por su carácter, desvela, le ha costado construir y dar vida a este «trastocado» personaje. «Yo soy de las que piensa que el amor tiene un punto de posesión y no me gustaría compartir a mi pareja, pero una cosa es mi forma de ver la vida y otra cómo lo hace Lola». Porque al final, la historia es la excusa para hablar de valores universales como la libertad, el amor, el respeto, la tolerancia o la integración.

La película, que reivindica un estilo de vida mediterráneo e invita a reflexionar sobre si a veces nos tomamos las cosas demasiado en serio, se gestó hace cinco años y hasta ahora ha ido, como la buena paella, bullint poc a poc. «La idea surgió en 2012. Ese verano fue para mí algo farragoso. Empecé a escribir un guion con la historia de un triángulo amoroso y me interesaba el poliamor porque es un paso más. En ese tiempo, se hablaba mucho de qué ingredientes llevaba la paella ya que en un anuncio de cervezas, Santi Balmes, el cantante de Love of Lesbian, hacía una paella mezclando marisco con carne, pimiento y cebolla entera. Así que, como también era un tema que me apetecía, uní las dos cosas y empecé a crear Paella Today», recuerda un Sabater «ansioso» por ver cómo reacciona hoy el público. En este, su primer largometraje, se juega mucho. La recaudación será clave para salvar una inversión altísima. La cinta se podrá ver en cincuenta salas. «Hemos sido kamikazes porque empezamos la casa por el tejado. La peli se va a proyectar en muchos cines y solo nos queda esperar a ver la respuesta», confiesa un director que ve en el film «un revulsivo para la industria valenciana». Pero… ¿y de la paella qué? ¿quién hace la mejor paella? Pues quien domina la receta es un inmigrante chino que vive en València desde hace unos cuantos años. Jimmy, a quien da vida Alberto Jo Lee, es además un fallero de pro y su personaje choca de pleno con Vicent (Pau Gregori) todo un milhomens que habla y habla de cómo hacer la paella pero no l’ha cuinat mai. ¿Será, porque para el actor valenciano su comida favorita es el «arròs a banda con mucho, muchísimo allioli»? Es posible. Como en la película, en la vida real, a nivel culinario a Pau le gusta presumir de lo que no es. «Yo creo que sé cocinar, pero mi mujer opina todo lo contrario».

Y si hay un milhomens, hay un meninfot, papel que encarna Pablo Rivero. A Pep, que así se llama, la paella se la sopla y le da igual comérsela con guisantes que con chorizo.
El reparto se completa con Emilio Mencheta, quien interpreta a El Socarrat y cumple el papel de padre ultraprotector de Lola; Lolita Flores es Dolores, la madre; David Amor, un turista gallego recién llegado a València; Brays Efe representa al típico influencer cotilla y obsesionado con los followers; y Mamen García se pone en la piel de Lola, su madre. Además, no faltan los cameos con las apariciones de Pablo Carbonell y Carmen Alcayde.

La película, cómo no, se ha rodado en València. César Sabater eso lo tenía más que claro: «València cinematográficamente no debe ser solo la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro es un escenario magnífico. Tenía muy claro que quería mostrar al mundo la València más auténtica y enseñar lugares como el Mercado Central o la Plaza Redonda, la Lonja o las Torres de Serranos, espacios en los que mis abuelos se han enamorado, mis padres vivido y yo paseado». Para Olga, que desde hace siete años vive en Madrid, rodar en València ha sido todo un gustazo. «La peli genera mucho cariño hacia nuestra cultura y estoy convencida de que a la gente el encantará ver cómo se juega al truc, se bebe cassalla y los personajes emplean coletillas tan habituales como el ‘nano’ o el ‘au’». Como valenciana, insiste, la paella es mucho más que un plato de comida, es un «fenómeno sociológico». «Nadie se hace una paella para él mismo. O muy poca gente. Es un plato que tiene su ritual y requiere de tiempo. Como las relaciones». Melós, socarrat o… como a cada uno le guste, lo importante de una paella es hacerla en compañía, disfrutarla y compartirla y si es con amor, o por qué no, con poliamor, puesmolt millor. Y de postre, misteleta, coca de llanday lo que venga… Au.

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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