Macarena García: «No hay nada como reírse»

· 12 de enero, 2018

Fotografía: Manu Trillo


Macarena García se encuentra en un momento dulce. O mejor dicho, divino. Con la iglesia, de nuevo, se ha topado. Participa en Que baje Dios y lo vea, una divertida comedia en la que, para salvar de la ruina a la congregación, unos patosos monjes quieren ganar la Champions religiosa sin saber jugar a fútbol.

Rodeada de monjes y con el balón como elemento estrella de la película, Macarena García rodó Que baje Dios y lo vea, una comedia que cuenta la historia de un monasterio en quiebra, cuya única vía de salvación y de no transformarse en un hotel de lujo está en ganar la Champion Clerum, un torneo de fútbol europeo solo para religiosos. ¿El problema?, pues que en esa congregación nadie sabe jugar a fútbol.

¿Cómo ha sido rodar rodeada de monjes?
Muy divertido, la verdad. Ha sido una locura muy divertida. Los actores que interpretan a los personajes son increíbles y lo convirtieron todo en muy divertido. El reparto está formado por actores con muchísima vitalidad y eso ha sido clave para darle un toque especial a la película. Se respiraba muy buen rollo durante todo el rodaje y ha sido todo muy divertido. Yo tengo un papel secundario y muy pequeñito así que cada vez que aparecía por el rodaje recibía una dosis de vida.

¿A quién interpreta?
A una enfermera del pueblo que tuvo una historia de amor con un chico cuando eran pequeños. Este chico de repente desapareció y resulta que se había metido a monaguillo, a monje en realidad. En la historia se reencuentran años después y eso hace que muevan cosas dentro de ellos y piensen en cerrar de alguna manera esta historia. Por una vez, aquí interpreto a la parte del diablo. En La llamada interpretaba a la parte positiva de Dios y aquí lo que yo quiero y busco es sacar a alguien de la vocación.

Últimamente parece que tenga un idilio con los temas religiosos.
Total [ríe]. Ha sido una casualidad pero es verdad que en estos dos últimos proyectos el contexto ha sido similar y la iglesia ha estado en medio. Estas dos últimas pelis utilizan el mismo contexto pero cuentan cosas que no tienen nada que ver entre ellas como son las reacciones o el amor. Son películas muy diferentes y que abordan los temas desde diferentes perspectivas.

 Por cierto, ¿le gusta el fútbol?
Nada. Bueno, casi nada.

Entonces, como muchos, no sabría que existía La Champions Clerum.
No tenía ni idea, pero si la competición fuera como en la peli sería un desastre. Lo que pasa es que utilizar esto para una película tiene mucho sentido porque es un torneo muy divertido. En la peli, los personajes son tan patosos que generan escenas muy locas, tiernas y divertidas.

Está bien que la película gire en torno al fútbol y a los monjes pero lo que veo es que en el reparto hay mucho hombre para una sola mujer.
Es que solo estoy yo [larga carcajada]. Eso es así. Es verdad. Pero me han tratado muy bien. ¡Claro que sí!. Han sido todos muy cariñosos conmigo. En este rodaje acabé encantada.

El reparto es de mucho nivel. Comparte pantalla con Karra Elejalde, Alain Hernández, Joel Bosqued, Tito Valverde, El Langui…
Y lo más importante es que son muy buenos compañeros. Me hizo especial ilusión trabajar con Karra Elejalde, con quien tenía muchas ganas de trabajar. Ahora mucha gente lo conoce por Ocho apellidos vascos, pero yo lo había seguido desde niña, me encantaba y me apetecía muchísimo trabajar con él. Me parece uno de los mejores actores que hay y la verdad es que he aprendido mucho de él.

¿La película se podría calificar de gamberra?
No la describiría como tal. Quizás yo diría que es una película bonita, que te saca la sonrisa y que es apta para toda la familia. Es una peli que tiene y trasmite mucha ternura porque tiene mucha humanidad dentro. Es bonita en el amplio sentido de la palabra.

¿Generará risa «real» como ocurre en La llamada?
No lo sé, espero que sí. Con La llamada estaba preparada para ver cómo reaccionaba la gente porque ya lo había visto en el teatro, pero no te sé decir. Aquí la situación es diferente. La peli la he visto con mis compañeros y espero que a la gente le guste. Yo me lo pasé genial viéndola. No es una película chistosa, de ese humor que coloca chiste tras chiste y que a algunas personas les divierte. No es así, es una película de situación y el resultado es, para mí, divertido y bonito.

El cóctel de religión, fútbol y humor promete.
Sí, promete. Ahora falta ver si a la gente le gusta.

¿Siente que ahora hay por parte del público necesidad de reir y de ir al cine a pasarlo bien?
Creo que la comedia es muy necesaria para el momento que estamos viviendo porque a la gente le gusta evadirse, salir de los problemas, despreocuparse y pasarlo bien y para eso no hay nada como reir y meterse en las locuras y desbarajustes de otros. A mí los retos me encantan.

¿Cómo ha sido trabajar con Curro Velázquez?, esta es su ópera prima
Muy bien. Genial. Sabía perfectamente lo que quería y cómo lo quería hacer. Creo que la película ha quedado exactamente como él la quería y como él la había soñado y eso es superdifícil. Creo que conseguir eso en tu primera película es un logro. Curro es un hombre encantador, muy cariñoso y que te trasmite mucha tranquilidad. He coincidido con directores que están empezando y a veces te trasmiten su inseguridad y te convierten a ti en más pequeñita, pero Curro tiene una seguridad bárbara y eso ha hecho que todos nos sintiéramos como en casa. Me ha gustado mucho trabajar con él.

Acaba de comenzar el 2018. ¿Cómo se le presenta el año?
En breve empiezo a trabajar en un proyecto [silencio], uf, lo siento, no puedo contar mucho.

En febrero serán los Goya ¿Ilusionada?
El 2018 se presenta bonito, la verdad. Los premios siempre son especiales pero habrá que esperar. A ver qué pasa con La llamada. Ojalá se valore el trabajo de los Javis.

¿Es de las que utiliza la muletilla Que baje Dios y lo vea?
No soy de utilizar estas frases pero la he oído cien millones de veces. Y a partir de ahora creo que aún más.

 

Amparo Barbeta

Redactora de URBAN


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