Baile flamenco, música y vino

· 16 de febrero, 2017

Baile flamenco, música en directo y vino. La propuesta del útimo montaje de la coreógrafa Eva Moreno con la compañía Extremus Danza, significativa y apeteciblemente titulado Lakata, fusiona artes y bebida con el fin de recuperar el sentido hedonista de la danza. El estreno tendrá lugar hoy, jueves 23, en el Auditori de Riba-roja de Túria, a las ocho de la tarde.

Discípula de Antonio Gades, la propuesta de la coreógrafa con Extremus Danza, que cuenta con la ayuda de CulturArts, es un espectáculo innovador y experimental que ofrece al espectador una experiencia sensorial que va más allá de la pura representación. Un maridaje artístico que busca crear alianzas y relaciones entre los sentidos estimulados por el vino, y los activados por la danza y la música.

El espectáculo se articula en torno a tres bailarines y tres músicos en un espacio escénico compartido con el público, al que se le ofrece una cata de vino, motor que dará vida y energía a este inédito e insólito montaje.

Lakata le propone al espectador una exploración y un viaje a través de los sentidos para tomar consciencia de las emociones producidas por la conjunción de los aromas, los colores y el ritmo. Una propuesta escénica que, como explica la propia Eva Moreno, involucra la vista, el oído, el gusto y del olfato, «porque pensamos que la interrelación de estos, su goce conjunto, puede ayudar a entender y disfrutar la danza, a recuperar el sentido hedonista de lo que hacemos y de la pertenencia a un grupo, a una comunidad diversa pero cercana en sentires y pesares».

Colaboradora de Antonio Gades durante más de una década y afincada desde hace años en Valencia, la madrileña Eva Moreno, coreógrafa, bailarina, directora de escena y dramaturga, utiliza de forma vanguardista el lenguaje de la danza española y el flamenco para contar historias de cada día. Su trabajo como coreógrafa no se entiende, además, sin su compromiso social. Entre sus propuestas escénicas destacan Pared con Pared, en la que abordó la violencia machista; el proyecto de inclusión social ¡A Quelar!, que utilizó el baile flamenco como elemento de integración con los jóvenes de la comunidad gitana, o Princesas o comerse la vida, en la que ahondaba en los trastornos alimentarios de la bulimia y anorexia. En esta ocasión, con Lakata, espectáculo flamenco para espacios no convencionales, la compañía investiga un nuevo formato de intimad con el espectador, «porque el flamenco nació para las distancias cortas».

Antonio M. Sánchez

Redactor de URBAN. Licenciado en Geografía e Historia. Máster en Comunicación y Periodismo. En "Levante-EMV" desde 1984. Ex-jefe de edición de "La Cartelera".


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